Al igual que los partidos políticos, que van más a la forma que el fondo. Organizaciones sociales, civiles y no gubernamentales ya empezaron con diatribas. Cuando esa cultura desaparezca a la mejor un día los problemas nacionales serán superados. Ahora las segundas contagiadas por los institutos políticos sufren del síndrome del refrán de la cubeta de cangrejos. ¡Cuando uno va saliendo, otro lo jala!

Durante el mandato de Ernesto Zedillo Ponce de León, el último presidente surgido del Partido Revolucionario Institucional (PRI), se padecía una ola de secuestros que llevó a la desesperación, surgieron temibles bandas como la de Daniel Arizmendi El Mochaorejas’’, Caletri’’, La de la Víbora’’ y El Viborón’’, entre otras, todas ellas con apoyo de elementos de corporaciones policiacas.

En esa marcha que no utilizaba el ¡Ya Basta! O ¡Ya estamos hasta La Madre! Participó el entonces ilustre presidente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Felipe Calderón Hinojosa y la hoy primera Dama del país, Margarita Zavala, quienes se sumaron en protesta por la inseguridad en la capital y varios estados del país.

¿Qué paso? El gobierno Federal decía que era facultad de los Estados combatir ese cáncer social. Aunque se volcó al combate sin grandes resultados. Solo ilusiones mediáticas montadas, como ocurre ahora ocurre, es lo mismo.

En junio del 2004, ya cuando el PRI fue expulsado de Los Pinos, vino otra. Gobernaba Vicente Fox Quesada, ese presidente dicharachero que luchó contra las Tepocatas y Víboras prietas. El motivo era el mismo, desesperanza y angustia por el incremento del secuestro, extorsión y principios de inconformidad por la delincuencia organizada.

En agosto del 2008 surgió el Iluminemos México’’, fue la tercera marcha. El motivo: secuestro. Al frente iba Alejandro Martí, que dio paso después con el apoyo de María Elena Morera con México Unido contra la Delincuencia (MUCD) al denominado Acuerdo de Palacio Nacional, donde se escuchó: ¡Si no pueden renuncien!

Todo esto era el impulso de las incipientes organizaciones civiles como el MUCD y vinieron otras más, tal vez de menor rango, pero con la misma intencionalidad. Emergieron como hongos las asociaciones, hoy hay cientos de organismos, institutos y organizaciones sociales, civiles, no gubernamentales y defensoras de los derechos humanos.

Algunos de esos impulsores han sido asesinados, por una u otra causa. Pero sobre todo por el total abandono de la autoridad, en el priísmo y ahora panismo, sobre todo en el interior de la República. Faltaría espacio para recrear esa desfachatez. Empero, otros siguen pujando, pese a todo.

Hoy algunas organizaciones como Movimiento Blanco, que está intrigando o erosionando esos nobles anhelos. Ahora trata de integrar a otros grupos bajo liderazgo de José Antonio Ortega Sánchez, presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal y Guillermo Velazco Arzac, otro exMUCD, para complotar contra de la marcha del ¡Ya Estamos Hasta La Madre! a celebrarse del 5 al 8 de mayo, que saldrá del estado de Morelos con destino al Distrito Federal.

¿Y saben por qué?

Simplemente porque el poeta Javier Sicilia a quien un grupo de sicarios del Cártel del Pacífico Sur arrebató y asesino a su hijo junto con otras seis personas, que se les ocurrió salir a divertirse a un bar y se toparon con unos malosos, esos que no han podido capturar no corporaciones municipales, estatales o federales y por rencillas fueron levantados’’, torturados y asesinados.

Pero hay más. El llamado a la sociedad para la marcha, que sería la cuarta en casi 13 años, aunque hubo otras, pero vinculadas a las mismas desgracias ciudadanas que padecen los mexicanos, ha sido promocionada por el exombudsman del Distrito Federal Emilio Álvarez Icaza y por Eduardo Gallo, quien renunció a MUCD, simplemente porque no aceptó críticas por criticar el fracaso’’ del Estado y los gobiernos estatales para frenar la violencia.

¡Pues vaya que argumentos! ¡Esos son la de los ahora opositores!

No sería mejor sumarse al llamado, antes que recurrir a los sentimientos más oscurantistas, perversos y retrógrados o simplemente se avientan al ruedo porque no están siendo tomados en cuenta.

Esperemos sea exitosa la próxima marcha y ahora si salga algo positivo para la sociedad, porque de las otras, no hay nada, seguimos empeorando como avanza el tiempo.

COMMODATO

Bajo su estilo histriónico, Alejandro Poiré, secretario técnico del Consejo de Seguridad Nacional, salió a descalificar las críticas precisamente por las expresiones previas a la marcha del próximo jueves 5 de mayo, al sostener que es falso que el combate y abatimiento de los líderes del crimen organizado generan más violencia’’.

¿No?

Sí alguien leyó, oyó o vio en algún lugar todo lo que dijo. Le ruego lo mande a este espacio.