El maíz es el cultivo más importante en México. Este cereal es empleado para elaborar productos de consumo en la alimentación para ganado o en la alimentación humana.

Participan en la fase industrial para la elaboración de alimentos para animales, la molienda de granos y semillas para la elaboración de cereales para el desayuno; harinas de maíz, féculas, almidones, aceites y grasas comestibles; elaboración de tortillas y de botanas. Además, existe otro grupo de industrias menos importantes que utilizan el maíz o sus derivados como materias primas intermedias en sus procesos.

De acuerdo con el censo 2009 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, la industria manufacturera nacional está compuesta por 436,851 establecimientos, de los cuales 144,104 unidades económicas corresponden a la industria alimentaria, lo que significa la tercera parte de los establecimientos manufactureros. No obstante, contribuyen únicamente con el 16% de los ingresos totales de la industria nacional.

De igual modo, en la industria alimentaria el 83% de las unidades económicas censadas son panaderías y tortillerías. Así pues, ocho de cada 10 establecimientos agroindustriales son unidades económicas de este tipo. Específicamente, la industria del maíz contribuye con el 58% de los establecimientos de la industria alimentaria y genera el 32% de los ingresos de la misma.

A nivel sectorial, en la industria del maíz el valor de la producción más importante lo representa la elaboración de alimentos para animales. Esta actividad presentó entre el 2004 y el 2009 un crecimiento anual de 15 por ciento.

En segundo lugar se sitúa la industria aceitera; sin embargo, hay que aclarar que los insumos más importantes de esta industria son la soya y la colza, y en menor proporción el cártamo, la semilla de algodón y el maíz.

En el tercer sitio se coloca la elaboración de botanas, con un valor incluso superior a la elaboración de tortillas de maíz. Esta actividad muestra una Tasa Media Anual de Crecimiento (TMAC) de 0.10 por ciento.

En la cuarto posición está la producción de tortillas elaboradas a partir de un proceso de nixtamalización, con una TMAC de 6 por ciento.

En el quinto lugar se encuentra la elaboración de harina de maíz; seguido de la fabricación de féculas almidones y sus derivados; finalmente encontramos la elaboración de cereales para el desayuno, este último es el segmento de la industria más pequeño pero también el más dinámico con una TMAC de 25 por ciento.

El día de mañana comentaremos la importancia del valor agregado en la industria del maíz.

*Luis Ángel López Ibarra es especialista de la Subdirección de Evaluación Sectorial del FIRA. Los puntos de vista expresados reflejan exclusivamente una opinión acerca del análisis de la industria y no necesariamente coinciden con el punto de vista oficial de FIRA.

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