Toda guerra siempre trae cambios y la guerra entre Estados Unidos y China, que no ha parado ni por la pandemia, seguramente los traerá y es aquí donde se vuelve relevante saber, como se moverán las piezas del tablero de ajedrez mundial, dentro de la geopolítica de la economía digital.

¿Qué quiero decir con todo esto?

A lo que me refiero es que con esta nueva geopolítica naciente, China podría consolidar su liderazgo mundial, desplazar a Estados Unidos en las finanzas globales, y darle un giro definitivo a la relación entre dinero, poder económico e influencia geopolítica.

Lo que se traduce en el fin del mundo tal y como lo conocemos.

Porque a pesar de que el gigante asiático anunció el lanzamiento de su moneda digital hace cinco años, tal parece que la llegada del Coronavirus, le ha quedado “como anillo al dedo”, y ahora tiene el pretexto perfecto para sustituir al dinero físico, porque a este último se le ha catalogado como una posible fuente de contagios.

Ciudades como Shenzhen, Suzhou, Chengdu, y Beijing, son las primeras en las que se están realizando las pruebas y todo está siendo controlado por una app , respaldada por el Banco Popular de China, que servirá prácticamente para todo. Desde la compra de alimentos en los mercados, hasta negocios multimillonarios.

Siendo esto último de singular atención, porque los cambios no se quedarían solamente en el terreno geopolítico, sino que también, se sentirían a nivel personal.

¿Ahora resulta más interesante?

Vayamos primero de lo macro a lo micro.

China es actualmente la economía más grande del mundo en paridad de poder de compra y la segunda en valor de mercado, pero solamente el 2 por ciento de las transacciones internacionales se hacen en yuanes. Mientras que el 44 por ciento, según la plataforma SWIFT, se hace en dólares.

El cambio mundial del dominio del dólar por el yuan digital, además de revertir esto último, implicaría un cambio institucional y cultural, que podría acabar incluso con el softpower estadounidense, y dar inicio a mundo post Coronavirus muy diferente, que se puede comenzar a leer en los movimientos internos que China ya se encuentra realizando.

La nueva ley de seguridad para Hong Kong, aunada al aumento de un 9 por ciento de su presupuesto de defensa, junto con el incremento en inversiones tecnológicas y su financiamiento a instituciones de talla mundial como la OMS señalan todo esto.

A la vez que Xi Jinping continua fortaleciendo el dominio interno de su partido y Estados Unidos aún no cuenta con una estrategia adecuada.

Ahora bien ¿Cómo nos impactaría esto a las personas?

La respuesta es muy simple y es que a nivel micro todo podría cambiar, porque con la nueva moneda digital, todos seríamos más fáciles de fiscalizar, porque se perdería el anonimato de los movimientos que se obtiene con el uso de efectivo, y también seríamos mucho más vulnerables. Porque con tan sólo apretar un botón podrían dejarnos sin dinero.

Parece que la geopolítica es cada vez más personal , y que lo digital podría costarnos más de lo que podríamos ganar.

El último en salir apague la luz.

Twitter: @HenaroStephanie

 

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