Una bandera es un símbolo que da identidad a los países del mundo y fomenta el sentido de pertenencia entre sus habitantes. Cuando una persona realiza una hazaña internacional, habitualmente exhibe su bandera compartiendo el éxito con sus paisanos, así, se convierte en orgullo nacional.

Después de Julio César Chávez, nuestro gran campeón mundial de box, no hemos tenido un héroe que exacerbe el nacionalismo. Somos una sociedad que desea destacar, pero nos ha costado mucho trabajo. Es triste, pues ante los ojos del mundo arrastramos el desprestigio del narcotráfico y la corrupción, aún cuando, día tras día, trabajamos para transformar esa mala percepción en positiva. Existen pequeñas acciones que pueden ayudarnos mucho y que están al alcance de todos, pero hace falta organizarnos.

Desde hace algunos años la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por su sigla en inglés), publicó una encuesta sobre el hábito lector en 108 países y aparecimos en penúltimo lugar. Según dicha medición, leemos 2.8 libros por habitante al año, cuando lo recomendable son 25.

A pesar de que algunas personas y asociaciones han hecho esfuerzos para impulsar la lectura entre la población, no se ha obtenido un buen resultado. Se requiere una decisión colectiva y, sobre todo, la ayuda de liderazgos. Por ejemplo: si las televisoras coadyuvaran a través de una exhaustiva campaña respaldada por algunas de sus icónicas figuras, sin duda se alcanzarían importantes logros, pero no lo hacen, no es redituable, no genera utilidades.

Una cruzada nacional y permanente por la lectura puede ser un paso al que todos nos podemos sumar. Puede ser el punto de partida para que los mexicanos empecemos a escalar peldaños entre países y demostrar que merecemos una mejor reputación.

Muy pronto iniciará una nueva etapa para México, una etapa respaldada por la ilusión de millones de ciudadanos. Me gustaría coincidir con ellos, pero lo que veo no me contagia su esperanza. Cada día, sin excepción, las señales son poco alentadoras.

El viernes pasado, por ejemplo, la señora Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del presidente electo, presentó en la Feria del Libro de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, su obra titulada: La memoria artificial en la historia de la conquista de la Nueva España, de Bernal Díaz del Castillo. Después del evento fue abordada por los reporteros. En los videos de la entrevista se notaba incómoda. Algunas de sus respuestas motivaron comentarios en su contra en redes sociales. Una de ellas fue la recomendación que hizo a un periodista para que se pusiera a leer y que, al parecer, motivó que unas horas después publicara en su cuenta de Twitter: #leernohacedaño. Una forma poco afortunada de expresarse, considerando, además, que se trata de un tema sensible para nuestra cultura.

Beatriz Gutiérrez Müller estudió comunicación en la Universidad Iberoamericana de Puebla, donde también obtuvo el título de maestra, y es doctora por la UAM. Es una mujer preparada que ha escrito varios libros. Tiene el perfil ideal para realizar importantes aportaciones a la patria. Seguramente por ello, el lunes pasado se anunció que presidirá el Consejo Asesor de Memoria Histórica y Cultural.

Es evidente que la futura primera dama (mote que por tradición le corresponde) necesita dimensionar el gran reto que le ha puesto la vida y decidir la trascendencia que imprimirá a su próximo rol. Sin duda, puede ir mas allá de la crítica irónica, para convertirse en una mano generosa que ayude y oriente a su pueblo. ¿Qué decidirá? Ya lo veremos.

Pero mas allá del gobierno y sus personajes, sigamos alentando un auténtico deseo colectivo por sobresalir. Sumemos esfuerzos, organicémonos. Luchemos por el orgullo de ser mexicanos.

ErnestoMillán

Columnista

Molinos de Viento

Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma del Estado de México. Maestro en Dirección y Gestión Pública Local por la Unión Iberoamericana de Municipalistas. Ha ocupado diferentes cargos en gobierno federal, estatal y municipal por más de 20 años. Es Secretario Técnico del Consejo Consultivo de la Federación Nacional de Municipios de México (Fenamm) y Consejero Jurídico de la Comisión Unidos Contra la Trata A.C.