De acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, en el mundo se producen más de 15.2 millones de toneladas de limas y limones. El principal país productor es India. México ocupa el segundo lugar con una producción de 2.14 millones de toneladas, seguido de China, Irán, Argentina, Brasil, España e Italia.

México es el primer exportador de limones con 625,234 toneladas, con un valor de 268.7 millones de dólares; la producción nacional tiene un valor de 6,510.2 millones de pesos.

La enfermedad HLB, también conocida como enverdecimiento, enfermedad del brote amarillo o dragón amarillo, es de origen bacteriano y ha sido considerada como la más destructiva de los cítricos, ya que no tiene cura. Los árboles infectados presentan un moteado difuso en sus hojas; los brotes y ramas se vuelven amarillentas y se secan; los frutos no se forman por completo o son amargos, deformes, tienden a caerse y después de un tiempo el árbol muere.

La bacteria del HLB (Candidatus liberibacter) es transmitida por un insecto conocido como psílido asiático de los cítricos. Su nombre científico es Diaphorina citri Kuwayama, el cual, al alimentarse principalmente de brotes, hojas y ramas tiernas de los árboles, transmite la bacteria rápidamente

En México, se encontró por primera vez la enfermedad en Yucatán, en julio del 2009 y para fines del 2014 se había extendido por 15 estados más, entre los que están los principales productores de limón mexicano: Colima, Michoacán, Oaxaca y Guerrero.

En nuestro país existía poca investigación de la enfermedad en el limón agrio o limón mexicano. Por ello, en sus inicios, las acciones contra la enfermedad se basaron en experiencias de otros países, las cuales, en síntesis, determinan que para disminuir la propagación de la enfermedad se deben eliminar las plantas enfermas, usar plántulas de viveros certificados y controlar al insecto transmisor rápidamente usando insecticidas químicos.

Sin embargo, el eliminar plantas y el uso indiscriminado de químicos puede ser contraproducente a cinco años de llegada la enfermedad. Las experiencias del combate contra la enfermedad en los cítricos de México se han multiplicado y se han hallado diversos caminos para contener el vector y revertir efectos negativos del HLB. Los árboles de limón, si bien se ven afectados, no mueren con la enfermedad; un cultivo bien manejado, puede incluso ser más productivo.

En mi próxima intervención continuaremos con el tema del HLB y las acciones que en Colima está llevando a cabo FIRA con el proyecto denominado Integración y Desarrollo Competitivo de la Red Limón Mexicano en Colima, con el cual se ha logrado con éxito revertir los impactos negativos de la enfermedad y se ha incrementado la productividad del cultivo.

*Honorio Ortiz Torres es especialista en Promoción en la Residencia Estatal de FIRA en Colima. Las opiniones aquí expresadas son exclusivamente del autor y no necesariamente coinciden con el punto de vista oficial de FIRA.

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