En México, con poco tino, los voceros gubernamentales han abusado en el uso términos como infodemia y fake news —no son sinónimos, por cierto— sobre todo al referirse a otros datos sobre la contingencia sanitaria provocada por el coronavirus.

En Argentina han preferido referirse a “la intoxicación de noticias falsas” y mientras cobra fuerza la segunda ola de la Covid-19, tanto las autoridades como las entidades privadas afrontan críticas por su actuar errático y la falta de vacunas.

Ambas naciones cerraron el 2019 al frente, en la carrera por los biológicos. Sus oficiales sanitarios —gracias a los esfuerzos del Grupo de Puebla— y después sus presidentes acordaron compartir esfuerzos y contactos. Primero, para negociar con el gobierno ruso acceso a la Sputnik V. El acaparamiento de las grandes potencias agravaba la insuficiencia de los mecanismos de cooperación promovidos por la ONU, como la iniciativa Gavi.

Oxford Institute y AstraZeneca habían producido la primera vacuna contra la Covid-19. Para inmunizar a escala global, la farmacéutica buscó socios en América y en el Cono Sur rápidamente encontró aliados en Brasil y Argentina.

Hugo Sigman es el CEO de Grupo Isud. Las instalaciones una de sus divisiones —mAbxience— fueron seleccionadas para producir el principio activo del biológico y los laboratorios Liomont, en Ocoyoacac, Estado de México, se encargarían del envasado final del producto.

Ambas plantas tuvieron que ser reconvertidas para producir el principio activo de la vacuna contra la Covid-19 y envasarla en un tiempo récord. “Un gran esfuerzo de capacitación e inversión del que estamos orgullosos”, sostuvo Sigman en defensa del trabajo de equipo científico y técnico, “tuvimos que renunciar a proyectos en marcha, reentrenar al personal y realizar nuevas inversiones. Lo hicimos con entusiasmo, porque estamos convencidos de que era nuestra obligación en un momento tan dramático como el actual”.

La meta era la distribución de 200 millones de dosis de la vacuna Oxford/AstraZeneca. Y el compromiso de sus impulsores —entre ellos Grupo Carso— es abastecer a los países de la región con una vacuna contra la Covid-19 a precios accesibles.

Para México —como informaron en su momento el canciller, Marcelo Ebrard y el subsecretario Hugo López-Gatell— serían 75 millones de vacunas. El ahorro sería por partida doble: además del precio especial por el biológico, no habría un costo adicional por el traslado del lote.

Ni Laboratorios Liomont ni mAbxience son propietarios de la vacuna. Tampoco están a cargo de venderla, cobrarla. Mucho menos, de firmar los contratos o establecer las fechas de entrega. La capacidad de producción de ambas compañías quedó comprometida —por lo menos hasta el año próximo— exclusivamente con AstraZeneca.

Los gobiernos de Argentina y México tampoco son sus contratantes directamente. En América Latina, la vacunación avanza, con los productos de Pfizer/BioNtech, Sputnik V, Coronavac y Sinopharm. Pero AstraZeneca no ha podido completar las entregas encargadas a las firmas latinoamericanas.

“El problema no es la demanda de vacunas, es la oferta”, explicó el mandamás de Grupo Insud. “Salvo Israel, Estados Unidos y Gran Bretaña, todos los países experimentan retrasos en la llegada de las dosis comprometidas”.

La decisión de fabricar el principio activo en Argentina y envasarlo en México pudo obedecer a cuestiones logísticas. Para mAbxience completar el proceso implicaba invertir en equipos e insumos que no podría conseguir de inmediato, por la alta demanda global.

Liomont quedó a cargo de envasar el principio activo producido en las plantas de mAbxience. Pero —de acuerdo con el empresario argentino— no pudo instalar los equipos de envasado a tiempo. En la demora —aceptó la firma mexicana— también influyó la lentitud de los trámites.

Mientras la parte mexicana cumple con los periodos de prueba y las certificaciones exigidas por el órgano regulador, provisionalmente se completará el proceso en Estados Unidos. Esas vacunas de Oxford/AstraZeneca, finalmente podrán entregarse a los países de América Latina a más tardar en 10 días.

Mientras, esta medianoche llegó un lote de un millón de vacunas AstraZeneca, adquiridas mediante Covax.

Efectos secundarios

¿Sabotajes? Luego de dos meses al frente de Exportadora de Sal, Gregorio Cavazos acudirá a su primera sesión de consejo de administración con un cúmulo de asuntos heredados, pero de urgente resolución. Entre ellos, el cumplimiento de un laudo laboral que lo obliga a pagar seis millones de pesos a una exempleada de la paraestatal —cuya identidad queda reservada, por razones de seguridad— que combatió su despido injustificado hace cuatro años, cuando estaba el mexiquense Pedro Silvino Xavier Lazcano al frente de ESSA.

El gerente de recursos humanos, David Villavicencio Montelongo, y la supervisora de la gerencia jurídica, Karem Edith González Quiñones, se negaron a cubrir los dos millones de pesos reclamados por la quejosa inicialmente y mantienen su resistencia de cumplir con el mandamiento judicial. De la negación al desacato, apenas un paso. Y ahora la amenaza es el embargo de las cuentas bancarias de la empresa.

Alberto Aguirre

Periodista

Signos vitales

Periodista y columnista de El Economista, autor de Doña Perpetua: el poder y la opulencia de Elba Esther Gordillo. Elba Esther Gordillo contra la SEP.

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