Mucho se ha dicho sobre la decisión que el Pleno de la Comisión Federal de Competencia (Cofeco) adoptará posiblemente hoy sobre la anunciada operación entre Iusacell y Televisa mediante la cuál, la segunda pretende obtener una participación accionaria de 50 por ciento en la primera. La mencionada transacción está valuada en cerca de 1,600 millones de dólares.

En los días recientes he podido ver un número importante de opiniones sobre esta operación, que concluyen en que Cofeco debería negarla. Los argumentos se enfocan a afirmar que se crearía un monopolio en el ámbito de la televisión. Todos, se hacen de la vista gorda respecto a lo que ocurre en el mercado de telecomunicaciones móviles de nuestro país y de las consecuencias nefastas para el consumidor de mantener fortalecido al verdadero operador dominante, a ese agente respecto del que Cofeco y la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) han fracasado de manera sistemática en regular de manera asimétrica, tal como lo prevé la ley, para que el mercado funcione "como si hubiera competencia".

Para empezar, es necesario destacar que mientras el mercado de la televisión en México está valuado en cerca de 6 mil millones de dólares, el de telecomunicaciones se estima vale 30 mil millones de dólares, es decir, 5 veces más.

Este dato no puede analizarse de forma aislada, porque justamente lo relevante es el contexto. Y ¿cuál es este? Pues exactamente el mismo que el Comisionado Presidente de Cofeco ha descrito en forma reiterada en diversas oportunidades, algunas de ellas ante la Comisión de Comunicaciones de la Cámara de Diputados. El contexto es el de un mercado de telecomunicaciones móviles altamente concentrado. En un estudio conjunto publicado en 2009, Recomendaciones para promover un marco regulatorio más favorable a la competencia en la interconexión entre redes de Telecomunicaciones (Junio, 2009), Cofeco y la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) afirmaron la concentración de telefonía móvil es la más alta entre los miembros de la OCDE: el Índice Herfindahl en México es 38% mayor que el promedio de estos países (Merrill Lynch, 2009) .

Esta elevada concentración se traduce desde luego en tarifas no competitivas, por encima del promedio de la OCDE, para empezar. En este mismo estudio, Cofeco y OCDE estiman que los usuarios en México podríamos ahorrarnos hasta 6,500 millones de dólares por año comparado con lo que erogamos hoy en día, si las tarifas en México estuvieran alineadas al promedio de la OCDE. De ese tamaño es el problema de la falta de competencia efectiva.

Es decir, el sobrecosto que pagamos anualmente los usuarios de servicios móviles en México es equivalente al tamaño del mercado de televisión. Ahora, resulta necesario echar un vistazo al margen de ganancia que obtienen los diferentes operadores móviles en nuestro país, indicador que la propia Cofeco ha analizado en su momento. Mientras que el margen de ganancia antes de impuestos (comúnmente referido como EBITDA) es en promedio a nivel global, 40 por ciento respecto de los ingresos, en México, el promedio que se observa es de 57 por ciento, pero ojo, es el promedio. Al analizarlo por operador, observamos que Telcel obtiene márgenes de ganancia por arriba de 65 por ciento, muy por encima de los márgenes que puede llegar a obtener cualquier operador en cualquiera de los 50 países que trimestre tras trimestre analiza la correduría Merrill Lynch en su Global Wireless Matrix.

Con este margen de ganancia y una participación de mercado superior al 70 por ciento, es más que evidente quien acapara la mayor parte del sobrecosto que anualmente pagamos los mexicanos. Eso es lo que realmente defienden quienes se oponen, sin mayor información, a la operación entre Iusacell y Televisa.

Se afirma con mucha simpleza que derivado de esta transacción TV Azteca y Televisa se coludirán en el mercado de televisión. Eso sería una violación al marco legal, que sin duda podría generar sendas multas a estas empresas si ello llegara a ocurrir, pero además, ¿en serio ustedes creen que una empresa pública que cotiza en los mercados de valores de Nueva York y México, se puede dar el lujo de exponerse a un castigo de los inversionistas por andar tratando de administrar el mercado de la televisión? Yo no. Habrá que ver si los Comisionados de Cofeco se dejan sorprender por argumentos con mas carga política que económica.

* El autor es Diputado Federal. Presidente de la Comisión de RTC y Secretario de la Comisión de Comunicaciones.

Twitter: @ gerardofloresr