La gente a veces se sorprende cuando les digo que se vale gastar y disfrutar el dinero que ganan. Las finanzas personales no son nada más ahorrar o hacer presupuestos, por el contrario, son herramientas que nos ayudan a tomar mejores decisiones, para vivir mejor.

El dinero no es y nunca debe ser un fin en sí mismo. Es un medio que nos permite alcanzar las cosas que más nos importan. Por eso debemos tenerlas claras.

¿Qué es lo más importante para ti?

Es increíble, pero muchísima gente no tiene claras sus prioridades en la vida. Cuando le pregunto a las personas siempre los pongo a pensar. Les pido determinar sus valores más importantes y suelen defenderse con aquellos que les enseñaron en la primaria, pero que no corresponden a los suyos. Dicen lo que a otros les gustaría escuchar.

Por ejemplo: algunos dicen que la seguridad es importante, pero no compran seguros para proteger a sus hijos, o el hogar donde viven.

Otros me dicen que lo más importante es la independencia, pero viven atados a deudas enormes que tardarán años en pagar. Eso sí: cuando sale el nuevo iPhone no tienen empacho en adquirir uno más.

Todos tenemos que elegir nuestro camino

Siempre he dicho que las finanzas personales son eso: personales, ya que no existe una verdad absoluta ni una solución única para todos los casos. Cada persona es diferente y por lo mismo, lo que conviene a cada una de ellas depende de su situación personal y de lo que para esa persona sea más importante.

Es decir, todos elegimos un camino en la vida. El dinero es parte de la vida, lo usamos todos los días para poner comida en la mesa y para transportarnos. También lo necesitaremos para lograr las cosas que son importantes. Las finanzas personales nos brindan herramientas para asegurarnos que eso suceda y nos acompañan para sortear los obstáculos que encontremos en el camino.

Pero si no tenemos claro qué es lo que queremos o cuáles son nuestras metas, difícilmente podremos alcanzarlas. Será como navegar en un barco con todos los instrumentos abordo, pero sin un destino.

¿Me puedo comprar un nuevo automóvil? Depende de tu situación personal y de tu capacidad económica. Hazlo si no te distrae de las cosas que son más importantes para ti. Recuerda que aún si lo pagas sin intereses, la deuda compromete tu flujo de efectivo futuro: estás usando dinero que todavía no has ganado.

Toma siempre una decisión informada, conociendo su alcance y las consecuencias. Como cualquier otra decisión importante en la vida. Para eso hacemos un plan de gastos (o presupuesto): no es una herramienta para restringirnos sino precisamente para tomar decisiones conscientes.

Gastar no tiene nada de malo, siempre que no sea un distractor que nos aleja de lo que en verdad queremos y de lo que es más importante para nosotros. El dinero al final de cuentas es para disfrutarlo pero también para lograr lo que realmente queremos en la vida.

Joan Lanzagorta

Coach en Finanzas Personales

Patrimonio

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia.

Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com