Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la principal causa de muerte en el mundo, con tres de cada 10 fallecimientos, de acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS)

El organismo destaca igualmente que al menos 80% de los decesos se podría evitar realizando ejercicio con regularidad, prescindir del consumo de tabaco y alcohol, pero principalmente siguiendo una dieta sana que incluya proteínas y en donde el pescado es una excelente fuente de estos pilares fundamentales de la vida.

De la gran variedad de especies de pescados que se producen en el mundo, el atún, que es de bajo costo, cuenta con un gran aporte nutricional con alto contenido en proteínas digestibles; es bajo en grasas y calorías; contiene calcio; vitaminas A, B y D, y ácidos omega 3.

Una porción de 100 gramos de atún puede aportar un tercio de los requerimientos diarios de proteínas y 40% de la dosis diaria de vitamina B12 recomendada, es por eso que es un alimento preferido por los deportistas.

De acuerdo con el Atlas Agroalimentario 2015 de la Sagarpa, en el 2013 México ocupaba el decimotercer lugar mundial en la producción de atún, con 129,169 toneladas, representando 2.4% de la producción internacional.

De igual manera, este documento refiere que la pesca y producción acuícola de atún en el 2014 fue históricamente buena, logrando pasar de 129,000 toneladas a 162 ,000, en donde el principal productor de atún estuvo representado por Sinaloa.

Baja California, en cuarto lugar, genera un mayor valor de la producción considerando la variación de 71% en el periodo 2013–2014.

Con la pesca anual de atún en México, se podrían producir alrededor de 1,800 millones de latas de este producto, recordando que es de los pescados con más alto contenido en proteínas.

Estados Unidos actualmente es el país a nivel mundial con el mayor consumo per cápita de atún, con 2.7 libras, y paradójicamente desde la década de los 80.

México no exporta atún a ese país con motivo del embargo que le impuso. Dicho embargo fue una reacción a que México fuera uno de los principales países latinoamericanos promotores de la creación de la zona económica exclusiva, impidiendo que embarcaciones estadounidenses pescaran en aguas nacionales, siendo en éstas donde el atún, en su recorrido migratorio, se encuentra en su madurez y es en donde se obtiene las mayores tallas y de mejor calidad.

Por lo anterior, las embarcaciones atuneras del vecino país del norte se vieron afectados hasta en 90% en sus volúmenes de captura en aguas de jurisdicción mexicana, pero con la consecuente imposición del mencionado embargo a las importaciones de atún mexicano a EU aludiendo a que se trataba de una medida de protección al delfín, especie que se asocia con los cardúmenes de atún y que en el proceso de captura resultaban afectados e inclusive perdiendo la vida.

*Juan Alberto González Sánchez es especialista de la Subdirección de Pesca, Forestal y Medio Ambiente en FIRA.

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