Un gol de la Selección Mexicana fue suficiente para inyectar de energía a México con su triunfo frente a Alemania. Vaya que lo necesitamos. Había muchas voces que pronosticaban imposible ganarle al campeón del mundo. La razón nos hace caer frecuentemente en una trampa cuando prejuicios, miedos, pronósticos o encuestas nos impiden imaginar nuevas posibilidades.

Hay quienes siguen sorprendidos de que México haya ganado al campeón del mundo en su primer juego. No debería extrañarnos. Los mexicanos tenemos un talento extraordinario y una enorme capacidad de sorprender frente a cualquier escenario y cualquier adversidad. Nuestro ingenio, nuestra creatividad y nuestra resiliencia son más grandes de lo que a veces creemos.

El triunfo de nuestra Selección llega en un momento en el que la energía está baja por el nivel de ataques y polarización social que provocan las campañas políticas plagadas de descalificaciones y mentiras. A pesar de esto y de la creciente tensión que genera la incertidumbre, hay una energía latente con el poder de transformar este país. El problema es que no le estamos poniendo atención.

El triunfo de nuestra Selección nos recuerda que la primer condición para construir el México que anhelamos es creer que se puede. El Chicharito tiene razón cuando, desafiando a los más pesimistas, dice: “Imaginémonos cosas chingonas”. Ante los retos enormes que enfrentamos, ante el creciente nivel de incertidumbre, ante el pesimismo de muchos que insisten en que es imposible o el cinismo de quienes apuestan por personas y alternativas caducas y nocivas, lo único que nos queda es imaginar y hacer realidad esas cosas chingonas.

He estado recorriendo el país dando conferencias y veo con optimismo que somos muchos los que creemos en un México libre, seguro, justo, innovador y próspero. Después del terremoto del 19 de septiembre, aprendimos que lo que nos une es mucho más fuerte que lo que nos divide. De ahí que pensar en nosotros es lo único que puede salvarnos.

A unos días de las elecciones toca preguntarnos ¿por qué no creer que podemos ser campeones siempre? Abrir espacio a la imaginación y a la reconciliación es lo que nos toca, es lo único que nos queda, es lo único que nos puede llevar de donde estamos a donde queremos llegar. Chicharito, tienes razón, imaginémonos cosas chingonas porque somos chingones, porque ya es hora, porque sólo pensando en plural (nosotros) y teniendo el valor de creer, haremos que el milagro suceda. Seamos chingones ayudando a otros a serlo.

@armando_regil

Armando Regil Velasco

Licenciado en Negocios Internacionales

Ágora 2.0

Licenciado en Negocios Internacionales graduado con mención honorífica por el Tec de Monterrey. Estudió Economía y Políticas Públicas en Georgetown University. Cuenta con diversos diplomados de institutos como: la University of International Business and Economics de Beijing.