El tema de huertos familiares es cada vez más usado en todos los sectores económicos y sociales del país, como una opción sostenible desde el punto de vista económico, social y ambiental.

La temporada de primavera-verano facilita su implementación práctica en casi todo el territorio nacional, ya sea como experiencia productiva o producción formal enfocada a un mercado específico.

Esta actividad, que en tiempos pasados se orientaba básicamente a la autosuficiencia familiar, actualmente para pequeñas empresas del campo mexicano puede ser muy importante en cuanto: responsabilidad social, inocuidad alimentaria, producción de hortalizas libres de residuos tóxicos, verduras frescas para las mesas de las familias campesinas, proveedor de hortalizas con alto valor agregado al mercado de alimentos preparados, entre otros.

Para aquellas personas con interés en efectuar una nueva experiencia en el establecimiento de un huerto familiar es necesario que tomen en cuenta los siguientes factores:

1- La superficie dedicada a producción de hortalizas debe considerar por lo menos cinco módulos de producción de alrededor de 50 metros cuadrados. La naturaleza de los cultivos, con vida de anaquel relativamente corta y que deben ser frescos y de consumo todo el año hace necesario el contar con una oferta escalonada en el tiempo.

2- Se recomienda la asociación de cultivos aprovechando mejor el espacio de la huerta. Agrupando plantas que no compitan por la luz, como el puerro con otras como la lechuga, y especies de crecimiento rápido como rabanito o lechuga con otras de crecimiento lento como zanahoria o repollo.

Un huerto con cultivos asociados permite utilizar intensivamente el suelo, dejando poco espacio para el desarrollo de malezas.

Además, algunas de ellas repelen insectos y otras hospedan insectos benéficos. Algunos ejemplos de asociación: puerro o cebolla con zanahoria, albahaca con tomate y remolacha con repollo.

3- Se deberá contar con un semillero que permita germinar en condiciones adecuadas las semillas de los cultivos por producir. Es recomendable que en los primeros ejercicios las semillas sean adquiridas en cantidades pequeñas, en sobres que generalmente son ofrecidos por las casas comerciales de semillas, centros comerciales, distribuidores de agroquímicos, etcétera.

El sentimiento inicial de una persona sin experiencia es que será muy difícil hacer producir un huerto familiar, sin embargo, después de la primera experiencia práctica, la motivación y la satisfacción de consumir sus propios productos, ayudan a continuar en esta tarea.

Invitamos a todo productor(a) del campo mexicano o persona interesado(a) en involucrarse en esta tendencia mundial, a que se acerquen a los Centros de Desarrollo Tecnológico de FIRA, donde se ofrecen cursos prácticos sobre este tema, que facilitan su adopción a los ciudadanos interesados por mejorar la calidad de los alimentos que llegan a su mesa.

*Noé Gómez Avendaño es especialista de la Subdirección de Centros de Desarrollo Tecnológico. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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