Con 90 días de retraso y sin ninguna explicación, inició operaciones el gasoducto marino que incrementará en 40% la capacidad de importación de gas natural de México desde Estados Unidos, en donde se produce ese energético al precio más bajo del mundo.

A tres meses de que se concluyó y declaró listo, finalmente ayer la Comisión Federal de Electricidad (CFE) autorizó que inicie operaciones el gasoducto marino Sur de Texas-Tuxpan construido por Infraestructura Marina del Golfo, la alianza estratégica entre TC Energy Corporation e Infraestructura Energética Nova (IEnova).

Así, sin mayores explicaciones sobre el retraso y sin informar sobre los costos que habría tenido el retraso en la operación de este gasoducto, se anunció su arranque formal.

El costo de no arrancar a tiempo la operación de este gasoducto, sin duda, debe haber sido muy alto. De acuerdo con la información de la empresa constructora este gasoducto permitirá transportar 2,600 millones de pies cúbicos de gas natural diariamente.

En consecuencia, debe haber sido muy caro no transportar diariamente 2,600 millones de pies cúbicos de gas natural, durante estos tres meses en los que ya tenía la posibilidad de utilizar el gasoducto y no se hizo.

Hay que recordar que desde el 11 de junio pasado, IEnova notificó a la CFE que el gasoducto ya estaba listo para iniciar operaciones.

Sin embargo, en lugar de la notificación de la CFE para que comenzaran, recibieron la noticia de la solicitud de un arbitraje internacional para renegociar los contratos respectivos.

Pleito, sofocado

Lo que en su momento pareció una confrontación del gobierno mexicano con las poderosas empresas nacionales e internacionales, que derivaría en un fuerte golpe a la confianza y la credibilidad del presidente Andrés Manuel López Obrador, al final no provocó grieta alguna.

De hecho, terminó con el reconocimiento de las empresas involucradas al presidente de México. Quedaron para la historia las fotos de los sonrientes capitanes y representantes de las empresas involucradas, al lado del jefe del Ejecutivo en Palacio Nacional, el día que anunciaron el acuerdo durante una de las conferencias “mañaneras”.

Renegociación y ahorros

Ayer el consorcio internacional en su comunicado, además de anunciar el arranque de operaciones del gasoducto, se refirió al presidente de México y, en el inaudito, hasta al director de la CFE, Manuel Bartlett, por “su participación directa y su liderazgo en las negociaciones de los contratos que concluyeron con los acuerdos comerciales que respaldan este vital proyecto de infraestructura”.

La empresa IEnova no se acordó o por lo menos no mencionó en su comunicado que igual que Fermaca y Carso Energy fueron calificadas como “leoninas” y obligadas a renegociar sus contratos.

Hay que recordar que fue el 11 de junio pasado cuando IEnova notificó a la CFE que estaba lista para iniciar operaciones en el gasoducto marino. Horas después vino el anuncio de la CFE de que había solicitado un arbitraje internacional para renegociar los contratos “leoninos”.

Y fue el 2 de julio cuando iniciaron la renegociación de los contratos, con la intermediación de los dirigentes cupulares del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Carlos Salazar, y del Consejo Mexicano de Negocios (CMN), Antonio del Valle.

El 27 de agosto las partes anunciaron que habían alcanzado un acuerdo, aunque quedaba pendiente Fermaca que, por la estructura de la compañía, debía aguardar tiempo adicional para obtener todas las autorizaciones. Días después también reconocería el acuerdo.

El gobierno mexicano presumió en su momento, un ahorro para el gobierno federal por 4,500 millones de dólares.

Aunque expertos en el sector aseguraron que no habría ningún ahorro e incluso le saldría más caro al gobierno mexicano.

Retraso misterioso

Este gasoducto tiene una capacidad de transporte de 2,600 millones de pies cúbicos de gas natural diariamente, e incrementará significativamente el abasto confiable de gas natural más económico a México con el fin de satisfacer la creciente demanda en la zona centro y sur-sur este del país.

El ducto Sur de Texas abastece de combustible para alimentar a varias plantas de generación ubicadas en Altamira, Tuxpan y en la región central de México a través de sus interconexiones con los gasoductos de Tuxpan y Tamazunchale de TC Energía y con el Sistema de Transporte y Almacenamiento Nacional Integrado de Gas Natural (Sistrangas), el sistema nacional operado por el Centro Nacional de Control de Gas Natural (Cenagas).

Nadie dijo cuánto le costó a la CFE, el principal beneficiario por el uso de este gasoducto, el retraso de tres meses para el inicio de la transportación de gas natural.

Las causas del retraso son un misterio. La renegociación de los contratos pudo ser un pretexto o un tema de presión. Sin embargo, cuando concluyeron las negociaciones, tampoco se giró la orden para que comenzara a operar. El costo para la CFE al final es un costo para todos los mexicanos porque se trata de una empresa pública.

Este capítulo en la historia de las empresas que construye y transportan gas natural en México es, por decir lo menos, totalmente atípico.

ATISBOS

DISYUNTIVA.- Frente a los ataques a Aramco de Arabia Saudita y la elevación en el precio del petróleo, el gobierno mexicano está en una disyuntiva. Habrá que ver qué decisión toma respecto de su proyección sobre el precio de referencia del petróleo y el subsidio a las gasolinas. El secretario de Hacienda, Arturo Herrera, tiene un fuerte reto, uno más, que superar.

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.