Ante el ambiente de volatilidad de los combustibles fósiles a nivel mundial, la comunidad internacional ha buscado el desarrollo de la sustentabilidad con el fin de crear un mercado energético totalmente diversificado, moderno, eficiente y amigable con el medio ambiente, que a su vez pueda evolucionar hacia una política pública innovadora que contribuya al desarrollo económico y social de la humanidad.

En la actualidad, podemos observar que los precios de la electricidad a partir de la energía solar caen drásticamente en diferentes economías del mundo, alcanzando en algunos casos precios similares o inferiores a los generados a través de combustibles fósiles. Del mismo modo, su rápida adopción está multiplicando las áreas de oportunidad para mejorar su generación, comercialización, distribución y almacenamiento, configurando así un nuevo paradigma para el futuro energético mundial.

Bajo este panorama prometedor, los sistemas energéticos de todo el mundo comienzan una fase de transformación acelerada. La eficiencia de los diferentes tipos de celdas solares incrementa en tiempos récord los costos y la cantidad de energía necesaria para la fabricación de paneles fotovoltaicos, lo cual ha reducido el retorno de inversión a los dos primeros años de uso, mientras que su confiabilidad contra fallas y condiciones climáticas adversas aumenta exponencialmente gracias a la adopción de la Industria 4.0.

En el caso específico de la energía solar, México es uno de los cinco países con mayor potencial en el mundo, pues la cantidad de energía solar promedio que se recibe en el país es de 5 kWh por cada metro cuadrado al día, por lo que se estima que el potencial solar bruto representa alrededor de 50 veces el total de energía eléctrica generada en el país.

Estudios de la Asociación Mexicana de la Industria Fotovoltaica (AMIF) han identificado que cada megavatio de energía solar genera 20 empleos directos que se requieren durante un año de trabajo para instalar 3,000 paneles en el país. De esta forma y con miras hacia el 2024, México tiene la posibilidad de crear miles de empleos y el potencial de generar 25,000 megavatios de capacidad instalada de energía solar fotovoltaica si sustituye sólo aproximadamente 10% de generación basada en combustibles fósiles por energía eléctrica solar.

En este sentido, el reto para México es aprovechar la oportunidad para transformar su sector energético renovable en uno que atraiga inversión y talento, establezca polos de competitividad ligados a redes internacionales de innovación que permitan aumentar el contenido nacional, la generación de empleos de calidad y bien remunerados, así como el fomento de proyectos comunitarios sustentables.

México está llamado a ser una potencia mundial en energía solar. Por ello, hoy es indispensable velar por un esfuerzo conjunto entre la industria, la academia y los tres niveles de gobierno que permita consolidar el liderazgo de México en esta industria. Con este fin, Hannover Fairs México —en alianza con la AMIF— organiza la segunda edición del Foro Mexicano para la Industria Fotovoltaica (FOMIF) 2019, los días 28 y 29 de agosto del 2019 en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, en el Hotel Hilton Midtown.

En esta edición, esperamos la asistencia de 300 especialistas del sector que atestiguarán a más de 70 conferencistas que expondrán la nueva visión de la política energética del gobierno federal y sus planes para fortalecer el sector de las energías renovables, los avances en el almacenamiento de energía, el impulso a la generación distribuida, las últimas tendencias en tecnología fotovoltaica, así como las mejores prácticas y modelos de desarrollo social, que en su conjunto, proyectarán a México como una potencia solar.

Más información en www.solarpowermexico.mx

*El autor es presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Fotovoltaica.