Estamos optimistas de poder avanzar a un acuerdo, entre otras cosas porque México hizo grandes concesiones, ha dicho la jefa negociadora de Canadá, Chrystia Freeland. Estas afirmaciones pueden ser verdad o parte de una táctica de comunicación del equipo canadiense, ¿qué sabemos?

En automotriz, Estados Unidos impuso casi todas sus condiciones y eso ha provocado molestia entre los representantes de la industria en México. Lo bueno de la negociación es que México consigue “proteger” las plantas que ahora operan aquí. Lo malo es que las nuevas reglas del juego implican que resultará mucho más complicado atraer nuevas inversiones.

Entre los directivos y empresarios del sector automotriz, hay un temor de que los términos del nuevo tratado signifiquen el comienzo de una etapa de bajo crecimiento para esta industria en México. La exigencia del pago de 16 dólares por hora podría inhibir el traslado de procesos intensivos en mano de obra hacia México. Estos salarios son entre cinco y ocho veces mayores al promedio pagado en México. Por desgracia, los bajos salarios han sido un factor de competitividad crucial para el desarrollo de los clústeres automotrices en territorio mexicano. Hay un riesgo real de que las empresas escojan invertir en Estados Unidos (o Canadá), en vez de hacer los cambios para pagar sueldos más altos en México.

No se han develado los contenidos completos del acuerdo bilateral, pero ha trascendido que los fabricantes de autopartes ubicados en México sufrirán un retroceso en las condiciones de acceso al mercado de Estados Unidos. Al equipo de Donald Trump le interesa inhibir la migración de empresas proveedoras hacia el sur y habría conseguido poner su sello. Para algunas empresas, fabricar en Estados Unidos será la mejor forma de lidiar con la sobrerregulación que implica el bilateral. No es un acuerdo de libre comercio mejorado, sino un TLC con parches proteccionistas. Las concesiones en el sector automotriz y autopartes son significativas. Parecían imposibles al comienzo de la negociación, pero las cosas cambiaron por la intransigencia del equipo estadounidense y las amenazas de Trump. La gota que derramó el vaso, el paso que encendió las alarmas, fue la decisión del presidente estadounidense de iniciar los procedimientos para que se considere la industria automotriz como un asunto de seguridad nacional. Esto se haría a través de la aplicación arbitraria de un artículo que fue diseñado para tiempos de guerra. Permitiría al Ejecutivo de Estados Unidos imponer aranceles de 25% o superiores a los automóviles producidos fuera de Estados Unidos. Si Trump tomara esta decisión, no tiene sentido llevar el caso ante la Organización Mundial de Comercio.

¿Cómo entender que México haya cedido tanto en una industria tan relevante? No había muchas opciones. El equipo negociador mexicano es muy bueno, pero estaba ante un gigante egoísta. David le ganó a Goliath una sola vez. Donald Trump quería este estandarte para presumir ante el electorado en las elecciones de noviembre. A cambio, obtiene condiciones favorables en otros rubros, como el comercio agropecuario. Las frutas y verduras producidas en México mantendrán condiciones privilegiadas de acceso al mercado de Estados Unidos.

¿Fueron autos por frutas y verduras? La película es mucho más complicada que eso. Fueron 30 capítulos. Todo un rompecabezas para armar. Hace falta ver los textos. Por lo pronto, tenemos los trascendidos.

Luis Miguel González

Director General Editorial de El Economista

Caja Fuerte

Licenciado en Economía por la Universidad de Guadalajara. Estudió el Master de Periodismo en El País, en la Universidad Autónoma de Madrid en 1994, y una especialización en periodismo económico en la Universidad de Columbia en Nueva York. Ha sido reportero, editor de negocios y director editorial del diario PÚBLICO de Guadalajara, y ha trabajado en los periódicos Siglo 21 y Milenio.

Se ha especializado en periodismo económico y en periodismo de investigación, y ha realizado estancias profesionales en Cinco Días de Madrid y San Antonio Express News, de San Antonio, Texas.