El 11 de noviembre se llevó a cabo en el Colegio de México (Colmex) el seminario “Subcontratación en México. Balance y alternativas de regulación”, donde académicos, especialistas laborales y autoridades federales analizaron la subcontratación. La conclusión (en la que coincidieron los participantes) puede resumirse así: “Debe aplicarse de manera efectiva la Ley Federal del Trabajo y es indispensable no prohibir la subcontratación”.

Landy Sánchez, investigadora del Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales del Colmex, destacó que la subcontratación ha crecido en la economía mexicana y que se diversificó en todos los sectores y niveles económicos. “Qué tan viable sería una regulación que implicara la prohibición total de este mecanismo, dado el enraizamiento que tiene este tipo de contratación en la industria actualmente”, reflexionó, y agregó que “no tendríamos que pensar en el mecanismo de la prohibición, pero sí se puede pensar en mecanismos de fiscalización porque numéricamente esto es posible”.

Un ejemplo del impacto que tiene la subcontratación en algunos sectores económicos fue planteado por Jorge Carrillo Viveros, profesor e investigador del Departamento de Estudios Sociales de El Colegio de la Frontera Norte, cuyas investigaciones señalan que la maquila electrónica y la industria aeroespacial, por su nivel de especialización tecnológica, requieren de la subcontratación. Según él, acabar con la subcontratación equivaldría a terminar con este sector económico en México, que formó parte central del TLCAN y que está incluido en el T-MEC.

Los resultados de Carrillo coinciden con el “Estudio sobre la subcontratación, tercerización y outsourcing en México”, realizado por el Colmex y dirigido por Graciela Bensusán y Landy Sánchez, el cual señala que “la subcontratación de mano de obra es una necesidad para las maquiladoras establecidas en Tijuana”. Lo anterior ayuda a comprender las causas de que Graciela Bensusán, investigadora de la UAM, haya considerado que la estrategia más acertada sería supervisar a través de inspecciones que se apliquen las leyes laborales vigentes, así como crear un padrón de empresas de subcontratación.

Debe ponerse especial atención sobre el hecho de que el diagnóstico académico coincide con lo que señalaron las autoridades federales que estuvieron presentes en la última mesa del seminario. Alejandro Salafranca, titular de la Unidad de Trabajo Digno, cuyo principal interés es defender a los trabajadores e incorporarlos cabalmente a la seguridad social, explicó que la Ley Federal del Trabajo vigente le da a la Secretaría del Trabajo los elementos suficientes para construir un sistema de vigilancia efectivo que sirva al cumplimiento adecuado de las empresas en materia de subcontratación.

Salafranca sentenció que la evasión fiscal y la falta de seguridad social no son inherentes a la subcontratación, pues están también presentes en las relaciones laborales ordinarias. Agregó que se debe modificar la Ley del Seguro Social para terminar con la incorporación voluntaria y hacerla obligatoria. “El gran problema para los trabajadores es que existen unidades económicas formales que, aunque cumplen sus obligaciones hacendarias, no inscriben a sus trabajadores al IMSS o los subregistran”.

Por su parte, el abogado laborista Arturo Alcalde afirmó que restringir el campo de la subcontratación e impulsar nuevas iniciativas en esta dirección no es la solución, sino que se debe promover el outsourcing legal, es decir, aquel que cumpla cabalmente con los ordenamientos. Además, refirió explícitamente que no debe proponerse de manera aislada una iniciativa de reforma que no se inscriba dentro de un plan de acción integral para combatir las malas prácticas en materia de trabajo. “En lugar de estar reformando la ley hay que poner sobre la mesa los mecanismos de cumplimiento en materia de seguridad social, inspección y hacienda”.

Los diagnósticos de los académicos y de las autoridades están en la misma línea que los análisis de TallentiaMX, que ha insistido reiteradamente en la necesidad de que las autoridades fiscales mexicanas mejoren sustantivamente su capacidad técnica y que se hagan cambios como la creación de un padrón nacional de subcontratación para que con ello se apliquen de manera efectiva las leyes mexicanas.

Del mismo modo, es significativo que, en su estudio, la doctora Landy Sánchez haya concluido que la subcontratación tiene un impacto favorable sobre la productividad. La estimación indica que crece el valor añadido en los subsectores económicos en que la subcontratación tiene una alta presencia.

En síntesis, los estudios del Colmex, de otras instituciones, autoridades laborales federales y especialistas coinciden en no prohibir la subcontratación modificando la Ley Federal del Trabajo e instrumentar medios para hacer valer las leyes actuales.

*El autor es director general de TallentiaMX.