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En compras siguen los palos de ciego
La actual administración sigue buscando su modelo ideal para hacer las adquisiciones. Como no le han resultado todos los intentos anteriores, en su cuarto año de gobierno ahora va por su cuarto intento de modificar el esquema de compras.
Conforme el último proyecto de iniciativa de cambio de ley presentado en Cámara de Diputados, la 4T ahora quiere que las compras pasen al control de la Secretaría de la Función Pública y coordinarse junto con la Secretaría de Hacienda. Pero en principio suena como algo que no tiene ni pies ni cabeza porque, para empezar, de ser aprobado, a Función Pública le tocaría ser juez y parte, es decir hacer las compras y fiscalizar lo adquirido por ella misma. Y ello está fuera de todo sentido dentro del derecho y la administración pública.
En materia de adquisiciones de medicamentos y demás insumos de salud, hay que recordar que empezaron en 2019 con el primer modelo intentando poner a Hacienda a consolidar todas las compras. Luego lo intentaron con UNOPS que terminó siendo un mal experimento y al final ahí le han dejado como para que siga jugando con un paquete muy pequeño. Más tarde Insabi apoyado por SHCP y Salud ejecutó el tercer modelo. Y ahora buscan que sea todo controlado por Función Pública. Lo malo es que esta dependencia ni siquiera está pudiendo cumplir poniendo contralores en cada organismo, ¿cómo ahora le pueden pedir que se haga cargo de las adquisiciones? Además, si es que llega a concretarse, estaría asumiendo doble papel de juez y parte: haciéndose cargo de las compras y fiscalizando sus mismas adquisiciones.
Así como van las cosas, en materia de compras tal parece que regresamos al principio, por ahí de fines de 2018 cuando estaban por tomar posesión buscando hacer cambios de ley para ajustar el andamiaje a su gusto. Faltan poco más de dos años para concluir su mandato, y la 4T sigue dando palos de ciego insistiendo en adecuar leyes a modo para lograr un experimento más, esta vez cambiando la Ley de Adquisiciones y la Ley de Obras Públicas. Está por verse qué tanta celeridad le dará la Comisión Permanente pero de ser aprobada, tendrían que apurarse para que alcanzara a regir el nuevo modelo de compras rumbo al abasto de 2023; aunque, a decir verdad y considerando la muy poca eficacia y eficiencia del equipo que gobierno, se ve muy cuesta arriba que lo consigan.
UNOPS y sus laxos tiempos
Hablando de compras, la que empezó a dar el fallo es la UNOPS con su licitación que para los oferentes mexicanos sigue dejando mucho qué desear. En principio se tardó más de 3 meses para analizar las ofertas que fueron presentadas desde febrero. Para los participantes nos comentan que es muy frustrante que siendo una licitación, la UNOPS no dé el resultado publicando el listado de los ganadores con sus respectivas claves como sucede en toda subasta, sino que le va enviando discrecionalmente a uno por uno el aviso de que ya ganó para que vaya preparando la producción, pero al mismo tiempo le advierte a cada supuesto ganador que el aviso no es vinculatorio, es decir que puede que se firme contrato o puede que no.
La vez anterior, después de haber emitido el fallo le fue hablando a uno por uno para que ya habiendo ganado bajara aún más su precio, lo cual rompió con la regla básica de todo concurso.
El hecho ahora es que los oferentes supuestos ganadores se sienten en absoluta incertidumbre y no saben si de verdad deben empezar a adquirir la materia prima (las sustancias activas conocidas como APIs) para iniciar la producción o mejor se esperan hasta firmar contrato. En este aspecto no se ha alcanzado a entender la dificultad de la obtención de las sales y que por la pandemia hay escasez y gran lentitud para conseguirlas.
Todo lo anterior permite vislumbrar que los problemas de desabasto de medicamentos y demás insumos médicos continuarán por el resto del sexenio. En el caso de la compra UNOPS, la tardanza ya no pega tanto porque, como decíamos, le dejaron comprar una proporción relativamente pequeña: cerca de 5,000 millones de pesos (unas 200 millones de piezas) que es menos del 10% de la compra total.
Otra manita de puerco a estados
Resulta que el Gobierno Federal anda buscando nuevas maneras de presionar o hacer manita de puerco a los gobernadores para que sí o sí se adhieran al nuevo esquema de cobertura de salud ahora a través del IMSS Bienestar. El pasado 27 de abril se publicó en el Diario Oficial los Criterios Generales para el Desarrollo de Infraestructura en Salud, donde la única diferencia respecto de los anteriores es que hablan sobre la interacción de las entidades que hayan suscrito el acuerdo de coordinación con IMSS Bienestar. Ya se verá cómo le harán los estados no adheridos para pelear los recursos porque finalmente siempre hay forma de demostrar que la 4T está forzando la ley.

