El trigo es el tercer cultivo más importante dentro de los cereales en México, desde una perspectiva de red de negocios, alrededor del trigo se ubica la producción primaria hasta la transformación o industrialización del grano

En la primera fase participan los productores de trigo como proveedores de la materia prima con dos tipos bien definidos del grano: trigo harinero y trigo cristalino. Para esta columna abordaremos el proceso de industrialización del grano, ya que la actividad primaria la planteamos con anterioridad en este espacio.

En la etapa de transformación, el trigo es procesado y utilizado como diferentes productos, los más importantes y la industria que los genera son los siguientes: panes artesanales (panaderías tradicionales) con 50,866 establecimientos; seguido por la industria botanera con 4,883 unidades de producción; las fábricas de alimentos balanceados de uso pecuario con 512 unidades; la industria de sopas para alimentación humana con 441 fábricas; las procesadoras de harina de trigo con 119 establecimientos; la industria de panificación industrial con 50 unidades productivas y la industria de cereales para el desayuno con 44 fábricas.

De acuerdo con información del Inegi (Instituto Nacional de Estadística y Geografía, Censos Económicos 2014) la red de negocios directamente involucrada con el trigo representa un valor de ventas de 303.6 miles de millones de pesos, de los cuales, la fabricación de alimentos para animales comprende 27%; la elaboración de botanas 22%; la panificación industrial 17%; la elaboración de harina de trigo 1%; la elaboración de galletas y pastas para sopa también 10%; la elaboración de pan tradicional apenas 9% y la elaboración de cereales para el desayuno sólo 4% de las ventas.

Sin embargo, es importante mencionar que en la producción de alimentos pecuarios intervienen, principalmente, en su elaboración: maíz, sorgo y pastas oleaginosas; asimismo, en la industria de botanas y cereales para el desayuno, también participan otros productos agrícolas además del trigo.

Es posible determinar la rentabilidad y el valor agregado en los sectores industriales; para el cálculo de la primera, la estimamos desde la perspectiva de la productividad de los activos (ROA), y en el caso del valor agregado (VA), lo hacemos calculando el valor económico generado (margen de ingresos menos costos), al cual le deducimos el costo de capital, en otras palabras, se genera riqueza si el margen económico es capaz de cubrir el costo por mantener las inversiones en la industria.

El día de mañana, comentaré la importancia del valor agregado en la industria del trigo y su relación con la rentabilidad.

* Luis Ángel López Ibarra es especialista de la Subdirección de Evaluación Sectorial del FIRA. Los puntos de vista expresados reflejan exclusivamente una opinión acerca del análisis de la industria y no necesariamente coinciden con el punto de vista oficial de FIRA.

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