Cada secretaría de Estado atiende a grupos específicos de la sociedad. Así, la Secretaría de Gobernación atiende a los ciudadanos, Hacienda a los contribuyentes, Bienestar Social a los marginados, Salud a los enfermos, el IMSS a los derechohabientes, la Presidencia de la república a todos los mexicanos, la Secretaría del Trabajo a los trabajadores, y la Secretaría de Economía a los empresarios. A estos últimos son a quienes Tatiana Clouthier debe abrirles permanentemente la puerta y convertirse en su heraldo ante el resto del gobierno para que la actividad empresarial se engrane correctamente en el circuito sociedad-estado. Prueba de ello fue la firma del convenio entre el jefe del ejecutivo y los empresarios para erradicar el outsourcing ilegal. Al evento asistió un solo empresario, Carlos Salazar, del CCE, mientras que, del otro lado, estuvo el SAT, la Procuraduría Fiscal, IMSS, Infonavit y la STPS, todos órganos fiscalizadores cuando fundamentalmente la subcontratación es una actividad económica y no laboral o fiscal. Lo mismo ocurre con el hecho de haber cambiado al contribuyente de un régimen legal ordinario a uno especial de tipo penal. También con el exceso de regulación que se mantiene para la actividad económica.

El sector productivo, a todos los niveles y no nada más el cupular, necesita espacio para crecer, cumplir sus obligaciones fiscales y ampliar sus inversiones. El estado de Derecho representa el área de oportunidad más importante para trabajar en economía. Hay que ir a todos los estados a visitar a los empresarios locales para entender la vocación económica regional y, de ser posible, incorporar encuentros del presidente López Obrador con ellos para que de viva voz se mantenga el diálogo circular. Por 2 años, la secretaría de Economía estuvo prácticamente aislada de los empresarios acrecentando la incertidumbre. La pandemia del Covid-19 impone un reto formidable para la recuperación económica que sólo será posible si el gobierno toma de la mano a su clase empresarial y juntos trabajan no nada más en mantener la estabilidad fiscal y monetaria sino en ampliar los niveles de inversión que actualmente se encuentra en 17.9% del PIB muy por debajo del 25% que se requiere.

El sector externo será otro reto para la nueva secretaría. El T-MEC no es todo, se requiere promover más mercados para importar y exportar bienes y servicios hay mucho mundo para intercambiar productos. Los sectores farmacéutico, automotriz, turístico, de manufactura de bienes de consumo duradero, aeroespacial, acerero y minero requieren una política industrial de fomento para darle a nuestra economía mayor valor agregado. Por el lado de nuestros vecinos, Tatiana Clouthier deberá abrir un diálogo permanente con EU y Canadá para que la implementación del acuerdo comercial trilateral con los demócratas americanos y medioambientalistas canadienses al frente, tenga más eventos de convergencia que de divergencia y con ello México se convierta en protagonista de la reconfiguración de la nueva economía mundial sustentada en la era digital y la hiper productividad.

Carlos Alberto Martínez

Doctor en Desarrollo Económico y Derecho

AUCTORITAS

Profesor en la Universidad Panamericana, Ibero y TEC de Monterrey. Ha trabajado en el Banco de México, la Secretaría de Hacienda, en Washington, DC y en la Presidencia de la República. Actualmente estudia el doctorado en Filosofía con investigaciones en el campo de la ética y la economía. Autor de libros en historia económica, regulación financiera y políticas públicas.

Lee más de este autor