La semana pasada tuvo lugar en la ciudad de Nueva York la conferencia anual que organizan conjuntamente la revista Concurrences y la Escuela de Negocios de la Universidad de Nueva York. En esta ocasión se organizaron cuatro mesas de discusión sobre temas diversos: economía del deporte, fusiones en telecomunicaciones, precios de medicamentos y plataformas. La conferencia de cierre correspondió a Hal Varian, quien debatió diversas críticas que se formulan contra las plataformas.

La conferencia de apertura fue dictada por el comisionado de la FTC de EU, Noah Joshua Phillips, quien abordó un tema pocas veces discutido, al menos en el ámbito de la política de competencia en México. El comisionado Phillips abordó la relación entre gobierno corporativo, gobernanza y antitrust, aspectos que dan lugar al llamado mercado por el control corporativo de las sociedades. Dicho mercado está constituido por las acciones en las que se da la competencia por adquirir empresas y manejarlas mejor.

La competencia de esta naturaleza procede de diversas fuentes, como otras empresas, firmas de capital privado o inversionistas activistas. El aspecto común, es que se trata de inversionistas especializados en identificar empresas con un pobre desempeño que podrían mejorar de darse una sustitución en el ámbito directivo.

Algunos piensan que las fusiones y adquisiciones son únicamente actividades que buscan la consolidación y concentración de los mercados. Ello es incorrecto, pues en ocasiones las empresas pueden mejorar su desempeño desconcentrando actividades y dedicándose a atender su negocio central.

En la medida que la adquisición de control de una sociedad pueda mejorar su eficiencia, es posible innovar, mejorar la calidad u ofrecer mejores precios. Estos aspectos están relacionados directamente con el bienestar de los consumidores. De manera que, según el comisionado, el mercado por el control corporativo es un mecanismo de mercado que obliga a las empresas a competir.

Esta forma de entender la dinámica del mercado va más allá del enfoque tradicional, según el cual detrás de una adquisición subyace la sospecha de búsqueda de poder de mercado. La realidad es que, en muchos casos, las empresas se organizan en respuesta a los costos de transacción. En una perspectiva coasiana, la meta de la ley (y de la actuación de las autoridades) debe ser permitir que los recursos se movilicen a sus usos más valiosos, siempre y cuando, por supuesto, esa reasignación de recursos no tenga propósitos anticompetitivos.

Existe evidencia de que las tomas de control pueden generar beneficios para los inversionistas, que no proceden necesariamente de la creación de poder de mercado. La eficiencia que se obtiene es similar a la que resulta de procesos competitivos, como los mecanismos de competencia por contratos. La competencia periódica por el control de las empresas obliga a la alta dirección de estas a esforzarse para generar valor. La baja valoración accionaria es una invitación para que inversionistas agresivos traten de hacerse del control de la sociedad.

Para determinar si una fusión o escisión puede tener efectos anticompetitivos o bien mejoras de eficiencia, resulta fundamental entender sus objetivos. Pero también resulta esencial entender el modelo de negocio de los agentes económicos involucrados y, sobre todo, entender la dinámica competitiva de los mercados. Esto representa un reto, particularmente en sectores de nuevas tecnologías, en los cuales resulta complejo prever su evolución.

Para que el mercado por el control corporativo funcione, se requiere contar con estructuras que faciliten la adquisición accionaria, fundamentalmente el mercado de valores. En países como México, se requiere trabajar para lograr que el mercado accionario se expanda e incluya a un número creciente de empresas. Ello no sólo proveerá de mejores oportunidades al público inversionista, sino que habrá de mejorar las habilidades directivas de quienes controlan a las empresas.

*Consultor de Ockham Economic Consulting, especializado en competencia económica y regulación y profesor universitario.

Javier Núñez Melgoza

Consultor

Competencia y Mercados

Consultor en Competencia Económica y Regulación, además es profesor universitario.