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El antídoto es la UNIDAD
La primera condición para lograr algo es creer firmemente que es posible. México está inmerso en una serie de narrativas peligrosas que pueden conducirnos hacia escenarios indeseables o no llevarnos a ningún lado; en pocas palabras, seguir deteniendo cualquier posibilidad real de progreso. Esa es la trampa en la que nos sumerge la retórica del gobierno.
El presidente encontró la fórmula para dominar la conversación pública y marcar la agenda desde Palacio Nacional cada mañana, con una serie de daños colaterales aún difíciles de cuantificar. Es hora de cambiar la conversación y vacunarnos contra tanto veneno.
Mientras su retórica polarizante no cesa, la creación de enemigos se ha vuelto ingrediente esencial de sus ataques a todo mexicano o extranjero que se atreva a cuestionarlo o que pretenda desmentirlo. En esa espiral de mentiras sin fin, quiso sembrar una idea que no germinó y que en cambio, se está volviendo su peor pesadilla.
Lleva mucho tiempo repitiendo que la oposición está moralmente derrotada pero, muy a su pesar, los ciudadanos que no estamos de acuerdo con su gobierno y sus políticas, respaldando a los partidos políticos de oposición, le demostramos que estamos más vivos, más fuertes y más decididos que nunca. La oposición no está moralmente ni tácticamente derrotada. Él y su gobierno sí.
La reciente victoria ciudadana y de los partidos de oposición para desechar una reforma eléctrica tan nociva, es evidencia de esa fuerza que se sigue gestando desde la sociedad civil rumbo al 2024. Es tan real y tiene un potencial tan grande, que el presidente sabe que no podrá lograr ninguna reforma constitucional en lo que queda de su gobierno y que, de seguir creciendo, esa fuerza significará la derrota de su partido o coalición en las elecciones de 2024.
Al verse acorralados, desprestigiados y perdiendo, la reacción es la violencia que empieza por las palabras. Es por demás preocupante e inaceptable que, desde el gobierno, se lance una campaña maquiavélica tachando de “traidores a la patria” a todos los legisladores que votaron en contra de la reforma eléctrica y a todos los ciudadanos y organizaciones de la sociedad civil que los respaldamos.
Las palabras cargadas de odio son veneno que incita a otro tipo de violencia. No podemos permitir que esta narrativa destructiva avance ni debemos caer en otras trampas que nos distraigan de lo esencial. El antídoto a todo este veneno es la UNIDAD. Entre más unidos estemos, ciudadanos y partidos de oposición, más probabilidades tendremos de empezar a construir la alternativa que México pide a gritos para despertar de esta pesadilla.
No es con más violencia como vamos a contrarrestar las calumnias, las amenazas y la difamación con las que el gobierno pretende incendiar el país para tapar sus fracasos y culpar a quienes nos oponemos a ellos. Es la UNIDAD el antídoto contra este veneno, es la UNIDAD nuestro mayor escudo y nuestra única alternativa.
*El autor es presidente fundador del Instituto de Pensamiento Estratégico Ágora A.C. (IPEA). Primer Think Tank de jóvenes mexicanos y de Un millón de jóvenes por México.
Twitter: @armando_regil