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Economía 3D
El débil dinamismo del consumo restringe la demanda doméstica, frenado por la precaria situación del mercado de trabajo.
¿Qué es la economía 3D? ¿Será acaso el impacto económico de las nuevas tecnologías de televisión y de proyección digital? No. Es algo menos exotérico pero mucho más complicado, se trata del riego latente de que pronto Estados Unidos registre un Double-Deep +Deflation.
Los pesimistas argumentan que la persistente debilidad de la demanda doméstica, el agotamiento de los impulsos fiscales y la desaceleración que ya registran las economías emergentes harán que la economía estadounidense caiga de nuevo en recesión durante el tercer trimestre del año, sí es que había salido de la recesión que inició en diciembre del 2007.
En este contexto no pasará mucho tiempo antes de que la inflación se torne negativa.
Las cifras recientes parecen apoyar esta hipótesis. La tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del segundo trimestre, que se reportó en 2.4% debajo de lo esperado, será revisada a la baja apenas a 1.25 por ciento. El débil dinamismo del consumo restringe la demanda doméstica, frenado por la precaria situación del mercado de trabajo, la restricción de crédito y la falta de confianza en las perspectivas de la economía.
Esta situación hace que las grandes empresas no financieras limiten la contratación de trabajadores no obstante registrar altos niveles de rentabilidad, productividad, endeudamiento bajo y niveles récord de efectivo en el balance. Los intermediarios financieros continúan restringiendo el crédito, a pesar de que reparado con la ayuda del gobierno sus balances, mejorado la mezcla de crédito, y recapitalizando las instituciones. Los bancos prefieren mantener en depósito en la Reserva Federal 1.05 trillones de dólares a una tasa de interés de 0.25% que prestarlo a las pequeñas y medianas empresas, y a los consumidores.
El resultado es el estancamiento, el número de empleos creados por el sector privado en los últimos dos veces se redujo a 50,000 de poco más de 100,000 en los primeros cinco meses del año. La economía requiere de aproximadamente 130,000 nuevos empleos mensuales sólo para acomodar el crecimiento natural de la oferta de trabajo, y mucho más para recuperar los 8.5 millones de empleo perdidos en la recesión.
La economía camina hacia una trampa de liquidez. Una situación en las que todos buscar reducir sus tenencias de activos de riesgo (productivos) atesorando efectivo y/o bonos del gobierno que pagan muy bajas tasas de interés nominal, pero que la deflación convierte en tasas de interés reales positivas. En situaciones como la presente se requiere lo contrario, tasas de interés real esperadas negativas de mediano y largo plazo que promuevan el consumo, el espíritu de empresa y la inversión en activos de riesgo.
En una deflación provocada por falta de demanda la preferencia por los activos seguros es absoluta. Para evitar la trampa de liquidez, la Reserva Federal (Fed) debe lograr dos cosas: mantener bajas las tasas de interés durante un periodo prolongado, como ya lo ha prometido, y aundado a eso también debe crear expectativas de mayor inflación a mediano plazo.
Sé que parece el mundo al revés, una contradicción, durante décadas los Bancos Centrales buscaron con éxito controlar las expectativas de inflación, no provocarlas. Sin embargo, en la extraña economía 3D, demanda e inflación es lo que hace falta. Es necesaria una actitud más agresiva de la Fed, podría comenzar por reducir a cero la tasa de interés que paga sobre los depósitos bancarios, y relanzar el programa de relajamiento cuantitativo.
rfeliz@eleconomista.com.mx