La península de Yucatán acoge el más grande macizo de bosques tropicales de nuestro país, de una biodiversidad extraordinaria. Integra con el Petén guatemalteco y con Belice la mayor extensión de selvas en América después de las cuencas del Amazonas y del Orinoco. En ella se insertan innumerables zonas arqueológicas mayas de una enorme relevancia histórica y turística. La selva es la esencia ecológica y cultural de la península, así como su principal activo económico. Sin embargo, sufre un proceso sin precedente de destrucción como consecuencia de diversas políticas del gobierno mexicano.

Se han inducido en los últimos años gigantescas plantaciones industriales de soya y palma africana de aceite, previa deforestación de más de 100,000 hectáreas. Diversos subsidios oficiales, así como acciones directas de promoción y extensionismo agrícola, han provocado cambios masivos en el uso del suelo. Comunidades menonitas recientemente asentadas en la región a través del arrendamiento de tierras a ejidos y comunidades han protagonizado actos bárbaros de desmonte de bosques tropicales con la finalidad de incorporar nuevas tierras a la agricultura. Una Profepa diezmada e incapacitada por este gobierno es impotente para impedirlo.

El programa Sembrando Vida ha generado incentivos perversos a los dueños de la tierra, que recurren a la quema y desmonte de la selva con la finalidad de hacerse acreedores a los jugosos subsidios gubernamentales. Este programa paga a los beneficiarios 5,000 pesos mensuales durante seis años. Carece de estudios de factibilidad y de mercado, así como de reglas de operación y de cualquier sustento ecológico. No tiene líneas base ni sistemas de monitoreo y referencia geográfica de polígonos, y tampoco mecanismos de seguimiento, evaluación y reporte. No se fundamenta en criterios de conservación de la biodiversidad, corredores biológicos, y captura de carbono, y está plagado de fraudes.

Por su lado, el restablecimiento de precios de garantía para productos agrícolas hecho por el gobierno plantea una fuerte distorsión de mercado que también opera como inductor de deforestación. Hace rentable el desmonte y explotación de nuevas tierras de cultivo antes marginales, en acahual, en proceso de sucesión ecológica o cubiertas de bosque tropical. Lo mismo ocurre con los subsidios ganaderos otorgados por el gobierno, que aumentan la carga animal y la expansión de potreros o áreas de pastoreo por medio de la destrucción y eliminación de la selva para convertirla en pastizales desolados e improductivos.

Más aun, la explotación forestal de la selva va en aumento, promovida por intermediarios chinos interesados en maderas preciosas para su exportación al gigante asiático o para su uso en el ensamble de automóviles de lujo en nuestro país. En ausencia de regulaciones adecuadas y de vigilancia, por el desmantelamiento de la Conafor y de la Profepa, estas actividades forestales imponen una fuerte presión a través de caminos de acceso que enseguida permiten desmontes, invasiones y asentamientos irregulares.

La Gendarmería Ambiental, creada dentro de la Policía Federal en el gobierno anterior para la vigilancia de recursos naturales y en Áreas Naturales Protegidas, ha sido eliminada recientemente, mientras que Semarnat ha sido castigada con recortes presupuestales y despidos de personal que la inhabilitan para contrarrestar las tendencias señaladas.

En este escenario desolador, el Tren Maya acelerará la deforestación e inducirá nuevos asentamientos e invasiones, caminos de acceso, obras complementarias, movimiento de tierras, terraplenes, taludes, pasos a desnivel, obras de drenaje y bancos de materiales. Será la puntilla para los bosques tropicales de la península de Yucatán, y su fauna emblemática: jaguares, tapires, monos araña y saraguatos, pecaríes, y un largo y doloroso etcétera.

Gabriel Quadri de la Torre

Ingeniero Civil y Economista

Verde en Serio

Político, ecologista liberal e investigador mexicano, ha fungido como funcionario público y activista en el sector privado. Fue candidato del partido Nueva Alianza a Presidente de México en las elecciones de 2012.