¡Mentiroso, mentiroso! , grita alguien en el salón del hotel Lucerna, habilitado ayer como estudio de televisión. El locutor Andrés Villarreal, moderador en el debate que sostienen los aspirantes a la gubernatura de Sinaloa, decide interrumpir al aliancista Mario López Valdés, quien está al uso del micrófono y es interpelado, sin que los telespectadores se hayan percatado.

No voy a permitir ninguna intervención del público , suelta y repone un minuto al candidato de la coalición PAN-PRD-Convergencia, quien lo aprovecha, segundo por segundo, y vuelve a mostrar las fotografías de una reunión que sostuvo con el titular de la PGR, Arturo Chávez Chávez.

Tú y yo no somos iguales , le dice a su adversario, el priísta Jesús Vizcarra, Hemos caminado por rumbos distintos: a mí me gusta hablar claro, de frente. Me gusta cuidar mi prestigio, a tal grado de que cuando se insinuó que estaba relacionado con cosas de narcotráfico, tuve la oportunidad de estar con el Procurador de la República y ser exonerado .

A la mitad del debate –cuya duración sería de 70 minutos, según lo programado–, están claras las estrategias de los contendientes. López Valdés está a la ofensiva. Vizcarra, en cambio, apenas comienza a usar el arsenal de acusaciones y despectivas contra su opositor. Pero no funcionan.

La transmisión inicia a las 6 de la tarde en punto, con algunos errores técnicos y un ambiente terso. Villarreal, el moderador, pide a los contendientes que se saluden. Los 50 invitados aplauden, mientras Malova y Jesús Vizcarra se funden en un abrazo. El sorteo decide que abra el priísta y cierre el aliancista. Jesús Vizcarra aparece en una toma fija en la que resalta.

Tartamudea más, cuando lee las cuartillas que le dieron sus asesores.

La gente ya no quiere más promesas ni guerra sucia ni frases vacías , desliza, siempre he honrado la confianza a quienes la otorgan .

El priísta promete la mayor transformación de Sinaloa en toda su historia.

Vamos a ir a la raíz de los problemas. Vamos a combatir lo malo con lo bueno . Y para luchar contra el crimen organizado, enfatiza, la mejor receta es el desarrollo económico.

Malova tampoco es mejor. Cuando se abre la toma, se arregla el saco y la corbata. Y como si fuera un programa de concursos, manda saludos a su esposa, con quien cumple 25 años de casado. Fuera de esos detalles, el resto de sus intervenciones oscilarán entre lo mordaz y lo contestatario.

Pide a su adversario de la manera más respetuosa , que no lea el script que le han preparado sus asesores y que trate de hablar con la mente y el corazón . Vizcarra le hace caso, pero le dice que los sinaloenses ya no quieren más promesas ni discursos superfluos o vacíos .

El tono del debate corresponde a las posiciones que cada uno ocupa en la carrera por la gubernatura. Apenas hace dos días, Consulta-Mitofsky, el despacho que preside Roy Campos, divulga una medición que otorga 47% de la intención de voto a Vizcarra, por 39% para López Valdés.

Malova se lanza a la conquista de 14% de indecisos que evidenció esa medición. Y su fórmula es atacar a Vizcarra, al que define como el candidato de la sociedad anónima, de la camarilla política y zarandea, cuando dice que la mayoría de las obras de apoyo comunitario que ha realizado son producto de la tarea de la Congregación Mariana Trinitaria y no del gobierno priísta.

Hasta el cuarto turno, Vizcarra regresa al script. Se apoya en sus notas. Aun así, se nota dubitativo, incómodo con las cámaras. Y Malova sigue a la ofensiva. Saca unas fotografías de unas residencias lujosas, a medio construir. Son las casas que estrenarán el gobernador Jesús Aguilar Padilla y el secretario de Gobierno, Rafael Oceguera.

En Sinaloa nos hemos perdido entre tanta corrupción y nepotismo.

Necesitamos dar un golpe de timón, porque las cosas no van bien , define.

Vizcarra insiste en que hará una campaña limpia, creativa, de propuestas.

Seguiré haciendo una campaña cercana a la gente. No recurriré ni haré la guerra sucia. Sé que los sinaolenses no creerán los infundios, los ataques o las seudoevidencias .

EFECTOS SECUNDARIOS

GACHOS. La dirigencia del PT, por intercesión de Manuel Camacho Solís, oficialmente desinvitó al exdirigente Flavio Sosa, a quien había ofrecido ocupar el primer lugar de su lista de candidatos plurinominales al Congreso de Oaxaca. El argumento es rústico, bastante soez: evitar más ataques al candidato de la coalición opositora a la gubernatura, Gabino Cué Monteagudo.

ILEGALES. Los sellos de suspensión allí están, pero siguen las obras que se realizan en el edificio de seis plantas que se erige en la cerrada de López Cotilla 933, colonia Del Valle, justo a espaldas de la antigua sede nacional del PAN. El director jurídico de la delegación Benito Juárez, Luis Vizcaíno, permitió que los trabajos de ampliación de la Clínica del Valle continuaran, sin haber notificado al Consejo de Salubridad General, instancia que debe certificar todas las instalaciones hospitalarias.