“Nuestra habilidad para pensar es, literalmente, nuestro único medio para sobrevivir, tener éxito y ser felices”, afirma John A. Allison, expresidente y CEO de Cato Institute, uno de los think tanks más prestigiados en Washington D.C., dedicado a promover los principios de libertad individual, gobierno limitado, mercado libre y paz.

Retomando las enseñanzas de Aristóteles, Allison recuerda que, para pensar, primero necesitamos partir de premisas basadas en hechos y después utilizar la inducción y deducción para sacar conclusiones. Dichas conclusiones pueden convertirse en premisas en el siguiente paso dentro del proceso de pensamiento. La regla fundamental de la lógica es evitar las contradicciones.

Cuando partes de premisas equivocadas, inconsistentes con la realidad y de un contexto erróneo, todo el proceso de pensamiento resulta confuso y las conclusiones suelen también estar equivocadas. De ahí que “parecer” inteligente no significa nada cuando las conclusiones son irracionales y los resultados desastrosos.

“¿Cuáles son las fuentes de tus premisas más importantes y de tus creencias fundamentales? ¿De dónde obtienes tus premisas fundamentales y tus creencias más básicas?”, pregunta Allison. Porque dichas creencias tienen un impacto profundo en la calidad de nuestra vida. El riesgo es que pocas veces nos hacemos estas preguntas y, en un mundo plagado de desinformación donde abundan las mentiras, hay una mayoría cada día más vulnerable a la manipulación y al engaño masivo.

México, uno de los países más sobrediagnosticados, no logra avanzar en la dirección correcta, resolver sus grandes problemas y hacer frente a sus desafíos más graves, porque quienes gobiernan parten de premisas que poco o nada tienen que ver con la realidad. El problema se agrava cuando millones los defienden ciegamente sin atreverse a cuestionar, no sólo las premisas de aquellos que eligieron, sino las propias.

Son millones los mexicanos susceptibles al engaño, porque carecen de pensamiento crítico. De ahí que resulte indispensable hacer pedagogía a gran escala para ayudarles a abrir los ojos y que dejen de responder a premisas falsas llevadas al límite por alguien que repite mentiras todos los días para hacerles creer una realidad que simplemente no existe.

Allison sugiere que la decisión más importante para mejorar nuestra capacidad de pensar e incrementar las posibilidades de ser más felices es examinar objetivamente nuestras creencias básicas. Rechazar todas las premisas que sean inconsistentes con la realidad y todas las contradicciones, pues las premisas incorrectas suelen conducir a resultados destructivos.

Si hoy te preguntas: “¿qué puedo hacer por México?”, empieza por cuestionar todo lo que ves y ayuda a otros a ver la realidad con mayor claridad. Estamos en un punto crítico en el que no hacerlo nos puede costar la vida, la libertad y la propia felicidad.

Armando Regil Velasco

Licenciado en Negocios Internacionales

Ágora 2.0

Licenciado en Negocios Internacionales graduado con mención honorífica por el Tec de Monterrey. Estudió Economía y Políticas Públicas en Georgetown University. Cuenta con diversos diplomados de institutos como: la University of International Business and Economics de Beijing.