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Cuando nuestros padres nos necesitan

Hay muchas personas en México que tienen que hacerse cargo de sus padres en edad adulta por diversas razones. Algunos cotizaron de manera intermitente en la seguridad social y perdieron su derecho a pensión, o simplemente la que alcanzaron no es suficiente para cubrir sus necesidades. En otras ocasiones hay una enfermedad de largo plazo que les impide ser autosuficientes.
Esto hace que los roles se reviertan: ahora son ellos quienes necesitan de los cuidados y del cariño que nos brindaron, pero de una manera distinta, porque en ocasiones requieren de otros para realizar sus necesidades diarias (alguien que les dé de comer, que los lleve al baño, etc). Nada de esto es fácil porque uno tiene también que trabajar y cuidar a sus hijos.
En fin, todo esto puede tener consecuencias importantes en el estilo de vida y también financieras. A continuación algunos consejos:
Involucrarse con ellos en su salud. Los adultos mayores son propensos a olvidarse de muchas cosas y esto hace que olviden tomar sus medicamentos o sus citas con el doctor. Es importante ayudarlos, pero también hablar con sus médicos y enfermeras para estar enterados de todo lo que ellos necesitan para tener la mejor calidad de vida posible.
Obtener apoyo especializado.Hay organizaciones que ofrecen información y asesoría a familias que tienen que cuidar a sus padres en edad avanzada, que puede ser muy importante: vale la pena echar mano de ello. Por otro lado, puede darse el caso de que el estado físico de nuestros padres haga que requieran de un cuidador o enfermero de tiempo completo o incluso de alguna instalación especial. La información es muy valiosa.
No olvidar los beneficios fiscales. A nadie le gusta hablar de impuestos, pero en ocasiones estos nos pueden ayudar de manera importante. El hecho de que nuestros padres se conviertan en nuestros dependientes económicos, y estemos a cargo de pagar los gastos relacionados con su salud, nos ofrece generalmente —dadas ciertas condiciones— la ventaja de deducir en nuestra declaración anual los gastos médicos que ellos necesiten.
Hablar con ellos acerca de su testamento. Lo sé: muchas veces no es agradable hablar de esto ni pensar en consecuencias fatales, pero es importante hacerlo. Nos puede evitar muchos dolores de cabeza. Debemos tener la confianza de conocer bien su situación patrimonial y su testamento o incluso, si no lo han hecho, apoyarles con ese trámite. La honestidad, el diálogo abierto y la confianza son parte fundamental de una sana relación familiar y puede abrir los ojos a todos.
Comentar con el resto de la familia acerca de nuestra situación financiera. Como hemos mencionado el cuidado de los adultos mayores en ocasiones puede ser una carga financiera importante en la cual todos los hijos deben apoyar de una manera u otra. El dinero, nos guste o no, es parte de la vida y por lo mismo es importante que nuestro círculo familiar sepa qué se puede y no se puede hacer.
Encontrar espacios para nosotros. Vivimos en un mundo lleno de presiones en muchos aspectos. Uno tiene la responsabilidad de su empleo, de su matrimonio, de sus hijos, de su hogar. Si a eso se le añade la de cuidar a nuestros padres en edad avanzada, particularmente si tienen problemas de salud, puede resultar una situación que genere una presión casi insoportable. Tomarse un tiempo para nosotros, incluso unas vacaciones, puede ayudar a poner nuestra mente en orden y a desarrollar aún más los vínculos familiares.

