Ayer el secretario de Finanzas públicas del gobierno capitalino, Mario Delgado, dio el timbrazo simbólico por la colocación de 2,000 millones de pesos de certificados bursátiles.

Fue la colocación número 10 que realiza el Gobierno del Distrito Federal, con la que ha levantado un total de 9,000 millones de pesos.

Pero esta colocación es calificada como histórica por la sobredemanda que registró en sus dos tramos y por las condiciones favorables en términos de plazo y tasas de interés, desde el punto de vista del director general de Clientes de Mercados Globales del agente colocador Deutsche Bank, Raúl Martínez-Ostos, quien por cierto fuera vocero de la Secretaría de Hacienda, con Francisco Gil Díaz.

El responsable de las finanzas públicas capitalinas, Mario Delgado, es la pieza clave que ha dado la vuelta completa a las finanzas locales, mediante novedosos esquemas de inversión pública-privada que han detonado recursos superiores a los 130,000 millones de pesos.

Pero además se ha convertido en usuario frecuente del mercado de capitales.

Los 2,000 millones de pesos que obtuvo con esta colocación son para financiar parte de la construcción de la Línea 12 del Metro, con la que se beneficiará a entre 200,000 y 300,000 personas que viajan cotidianamente en distintos transportes urbanos desde Tláhuac hasta el Centro de la ciudad de México.

La colocación es en sí misma la consecuencia del desafío creciente que observan las finanzas capitalinas ante el decreciente flujo de recursos que recibe por parte del gobierno federal, desde la perspectiva del responsable de las finanzas chilangas.

El gobierno capitalino realizó una transacción en el mercado bursátil que no terminará en el balance de un banco, sino que se distribuye entre el público inversionista.

En otras palabras, los recursos provienen de inversionistas ancla: las afores, las aseguradoras, los fondos de inversión, las tesorerías y los inversionistas privados calificados.

La colocación fue muy exitosa, considerando que generó una sobredemanda de cuatro veces en sus dos tramos, a plazos de cinco y 10 años, a tasas variable o fija, respectivamente.

Y lo mejor es que se colocó a un nivel de sobretasa considerado el más bajo desde la crisis.

Se trata de una colocación que se hizo a la tasa más baja en la historia de los certificados bursátiles, cosa que parece fácil, pero que hasta ahora no había logrado ninguna emisora triple A.

Para el año que entra, el Gobierno del DF planea realizar nuevas colocaciones para obtener entre 4,000 y 5,000 millones de pesos.

Y este año se completarán 15,000 de los 19,000 millones de pesos previstos para la Línea 12 del Metro. Todo eso con disciplina fiscal y con creatividad financiera.

La verdad es que hasta hace poco nadie hubiera creído que un gobierno perredista hablara de disciplina fiscal, esquemas de inversión público-privadas y del uso intensivo del mercado de capitales.

Más allá de la ideología política, lo cierto es que funciona la ortodoxia económica.

Fibras, ¡ya!: Luis Téllez

La noticia es que ahora sí para el segundo semestre del año en curso se lanzarán las Fibras, como se denomina a los instrumentos bursátiles para el financimiento de infraestructura y que trajo a México el rey del negocio de los bienes raíces estadounidense, Sam Zell, cofundador y presidente de Equity Group Investments.

El tema fiscal que atrasó su lanzamiento ya está totalmente superado.

Y es precisamente el gobierno capitalino el que más ha empujado para cristalizar el funcionamiento de estos instrumentos.

El propósito es utilizar los activos en bienes raíces para monetizar activos en éstos y obtener recursos para impulsar inversiones en infraestructura.

CUENTOS VERAS

La Cofepris, de Miguel Ángel Toscano, desreguló 216 actividades económicas y simplificó sus trámites para la apertura de empresas.

Enhorabuena.