Hace unos días la farmacéutica Gilead otorgó licencia a India y Pakistán para fabricar fuera de patente el genérico del medicamento Remdisivir -vislumbrado como el más prometedor para tratar coronavirus- a fin de ampliar la capacidad de producción y poder hacerlo llegar a precios accesibles a 127 países de ingresos bajos y medios bajos.

Si bien aún está por conocerse la evidencia de que será una buena opción terapéutica para Covid-19, ese anuncio fue una gran noticia para muchos países. Sin embargo, por otro lado reflejó la desgraciada posición en la que México y toda América Latina nos ubicamos: ninguno de la región está en esa lista de beneficiados, siendo que sí somos de ingresos bajos y con amplios segmentos de pobreza.

En el caso de México parece que vivimos una paradójica maldición porque al ser socio comercial de Estados Unidos y Canadá, en el ámbito de la propiedad intelectual nos etiquetan en automático como país de mayor desarrollo sin considerar las profundas carencias del sistema de salud y nuestra creciente población en pobreza extrema.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) no coloca a México en la lista de países que reciben medicamentos fuera de patente, donde sí están en cambio India, Indonesia y Sudáfrica, cuyas economías son de similar desarrollo al de México.

Los laboratorios que recibieron licencia de Gilead para Remdisivir fueron Cipla Ltd., Ferozsons Laboratories, Hetero Labs, Jubilant Lifesciences y Mylan. Estas empresas de genéricos recibirán transferencia de tecnología, definirán el precio en que venderán el genérico de Remdisivir y Gilead no les pedirá regalías por las ventas que hagan hasta que se haya declarado el fin de la pandemia o hasta que se encuentre otro fármaco o vacuna efectiva para tratar o prevenir el Covid-19.

No olvidemos que en México ya se vivió carencia de acceso a tratamientos innovadores para VIH. Hoy es otra realidad. Todos los pacientes con VIH están cubiertos con tratamiento. Pero estas terapias que convirtieron al sida en enfermedad crónica tardaron varios años en llegar al país; la experiencia debe servir para que no nos suceda lo mismo con Covid-19.

Así nos lo hace ver Juan Sierra Madero, jefe del Departamento de Infectología en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ), quien vivió junto con los pacientes de VIH el viacrucis para conseguir acceder a los antiretrovirales efectivos hace dos décadas. El programa de acceso universal para VIH en México arrancó entre el 2001 y 2003 cuando fue desde 1995-1996 que aparecieron opciones terapéuticas efectivas; fueron unos cinco años de acceso limitado sólo a derechohabientes de IMSS e ISSSTE; la población no asegurada se quedaba sin protección y con elevado riesgo de morir.

El doctor Sierra Madero advierte que debemos tener cuidado porque ahora con el Covid-19 se puede presentar una situación análoga de falta de acceso por los temas de protección de patente sin considerar que México es país de bajos recursos. Hoy en la epidemia de Covid-19, el Remdisivir se está usando en forma gratuita y muy militada; el laboratorio lo da para investigación y sólo se aplica bajo protocolo en el INER y en INCMNSZ. La pregunta es cuando salga ¿a qué precio será? En Estados Unidos se habla de acceso compasivo pero no está claro cuál será el esquema.

Es importante, como dice el doctor Sierra, que desde ahora ubiquemos las opciones de México para tener acceso oportuno al medicamento efectivo contra el Covid. Si la farmacéutica Gilead no considera a México entre los beneficiados del genérico, entonces deberá aclarar cuál será el esquema de acceso hacia adelante.

No sería justo que el sistema mexicano sea tratado como similar a Estados Unidos porque ni de lejos tenemos condiciones parecidas.

Maribel Ramírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.