En el país encontramos dos ciclos de cultivo bien definidos; el primavera-verano (PV) y el otoño-invierno (OI). El primero inicia con la preparación de suelos y siembra en el primer semestre del año y la cosecha al final del mismo. En el segundo caso, la preparación del terreno y siembra se da en el último trimestre del año y la cosecha se realiza a mediados del siguiente año

En esta contribución hablaré de los dos cultivos más importantes en el OI, por el valor de producción, maíz y trigo, así como las entidades más significativas que los producen.

Históricamente, la superficie sembrada en el ciclo OI en el país es de 3.7 millones de hectáreas, los cultivos más importantes en este ciclo son maíz, sorgo y trigo, ya que concentran 70% de la superficie sembrada. El primero representa 31%; el segundo, 23%, y el tercero. 16% (promedio 2007-2014).

Durante este ciclo de cultivo en México, se producen 5.9 millones de toneladas de maíz, 3.4 millones de toneladas de trigo y 2.8 millones de toneladas de sorgo (promedio 2007-2014). El estado de Sinaloa contribuye con 75% del maíz y Sonora con 55% del trigo. En consecuencia, la cosecha de esos granos en estas entidades tiene un impacto importante en el abasto nacional.

Entre otras variables, la disponibilidad de agua y el clima son aspectos que limitan la superficie sembrada y el rendimiento unitario de los cultivos. En esas entidades, prácticamente toda la superficie sembrada es bajo condiciones de riego.

La disponibilidad de agua en las presas de Sinaloa, previo al inicio del ciclo OI, a septiembre del 2014, fue de 11,600 millones de metros cúbicos. De acuerdo con el nivel de agua almacenada, se sembraron un poco menos de 800,000 hectáreas, de las cuales 60% corresponde a maíz.

En contraparte, en las presas de Sonora, a septiembre del 2014, se reportó un almacenamiento de 6,800 millones de metros cúbicos, que complementan el caudal del Río Colorado y el sistema de pozos en la planicie costera de la entidad. La superficie sembrada en dicha entidad fue de 322,000 hectáreas de trigo, que corresponde a 80% de la superficie agrícola del OI.

El agua disponible, tanto en el estado de Sinaloa como en el de Sonora, permitió la siembra en el OI 2014-2015 de una superficie superior al promedio de los tres últimos ciclos. Este año, el agua no fue un factor limitante para obtener buenas cosechas.

El día de mañana continuaremos con el análisis de la cosecha de maíz a obtener en Sinaloa, y de trigo, en Sonora.

*Luis Ángel López Ibarra es especialista de la Subdirección de Evaluación Sectorial de FIRA. Los puntos de vista expresados reflejan exclusivamente la opinión del autor y no necesariamente coinciden con el punto de vista oficial de FIRA.

[email protected]