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Cinco años de terapia desde la FED, BCE y BdeI
Cinco años han pasado desde el derrumbe del emblemático banco de inversión Lehman Brothers, el evento financiero que sin duda alguna es un parteaguas de la historia económica y financiera mundial. La política monetaria, la política fiscal, la regulación financiera, el mapa bancario, y la economía global se reconstruyeron a partir de ese día.
En un aniversario más del Credit Crunch, que fue la mayor contracción crediticia de la historia, me impuse la tarea de buscar el costo total que han pagado los bancos centrales de las economías avanzadas para tratar de estimular sus sistemas económicos y financieros.
Y así es como quedan los números: La Reserva Federal de Estados Unidos, que trae en jaque a los mercados por su intención de parar la compra masiva de bonos del tesoro que ha mantenido desde el 2009, ha inyectado solo entre el 2012 y los primeros seis meses de este año, 85,000 millones de dólares.
Esto entre la llamada operación Twist , y el Quantitative Easing en su tercera versión.
A esta cantidad, habría que sumarle las distensiones monetarias de 600,000 millones de dólares, correspondientes al año 2010 y la histórica inyección de 1.25 billones de dólares registrados en el año 2009. Estas cuentas son de la economista de Banco Base, Gabriela Siller.
Según las cuentas del periódico español ABC, El Banco de Inglaterra lanzó también dos rondas de liquidez desde septiembre del año 2009, cuando compró 165,000 millones de libras en activos y otros 175,000 millones a fines de octubre del 2010. Estas inyecciones británicas de liquidez, se incrementaron en noviembre de 2010, cuando el Comité de Política Monetaria votó a favor de incrementar las compras hasta 200,000 millones.
A estas operaciones habría que sumarles 375,000 millones de libras correspondientes a las medidas aplicadas en el año 2012.
El Banco Central Europeo (BCE), otorgó en 2011, préstamos por 489,200 millones de euros, que se suman a los 529,531 millones de febrero de este año. Es decir, cerca de un billón de euros.
Según los cálculos de JPMorgan y el Deutsche Bank, en total han sido ocho billones de dólares los que han inyectado en conjunto los bancos centrales. El cálculo incluye a la FED, BCE, Banco de Japón, Banco de Inglaterra, Banco central de Nueva Zelanda y Banco de Australia.
¿Imprimiendo estímulos?
Este es poco más o menos el panorama de las inyecciones masivas de liquidez implementadas primero para destrabar el crédito financiero global y garantizar la liquidez suficiente para las operaciones bancarias congeladas , como lo describió en su momento el presidente de Estados Unidos, George Bush.
Hoy, en vísperas de la primera reducción de compras de la FED, no son pocos los analistas institucionales que advierten del riesgo de sostener este ritmo de inyecciones de recursos. De acuerdo con el Banco de Pagos Internacionales (BIS por su sigla en inglés), que es el banco de los bancos centrales, los mercados están embelesados por la relajación monetaria, distorsionando al mercado financiero .
O dicho en palabras del administrador de activos de Latmark Asset Management, Santiago Maggi, les han generado una adicción a los inversionistas.
El balance sobre el impacto de estas masivas inyecciones de liquidez, se puede ver en las cifras económicas. Un PIB de Estados Unidos que no termina de amarrar el crecimiento más allá del 2 por ciento; una Zona Euro que recién registró cifras positivas tras dos contracciones anuales consecutivas y un Reino Unido inmerso en la incertidumbre de una triple caída en su actividad económica.
¿Ha valido la pena llevar al límite los balances de los principales bancos centrales para tratar de enderezar a las economías avanzadas? Ojalá tuviera una respuesta. Muchos de los analistas a quienes se los he preguntado, me han dicho que son las medidas que permitieron evitar un colapso como el del 29. Yo sigo teniendo mis dudas, pues en aquel entonces, la crisis estaba bien localizada en Estados Unidos. Hoy, cinco años después de la quiebra, vemos que el impacto expansivo fue global y en mi opinión, no ha terminado de asentarse ni en el mercado financiero, ni en la situación económica.
Comentarios y observaciones, en mi cuenta en twitter @morales_yoly