En los últimos años, el pollo es uno de los alimentos preferidos en nuestro país. En el 2017, esta actividad generó un valor cercano a los 100,000 millones de pesos, posicionándose en el tercer lugar dentro del valor de la producción agropecuaria por debajo de la carne de res y el maíz grano. Así, la industria avícola tiene un peso importante en la economía nacional.

Durante la última década, la producción de carne de pollo presentó un crecimiento continuo y la perspectiva es favorable en los próximos años. El uso de tecnologías para optimizar la cadena productiva, el incremento en las inversiones, la ausencia de brotes de influenza aviar, entre otros, permitirán a México aumentar la producción para este año. Para el 2019 se estima un volumen de producción de 3.6 millones de toneladas, según estimaciones del USDA, lo que representaría un incremento anual de 2.9 por ciento. Es la séptima actividad más importante en el mundo y se establecería un récord histórico en México país para la producción interna del 2019.

El consumo de pollo durante el 2019 se estima en 4.5 millones de toneladas, con un incremento anual de 2.7 por ciento. La carne de pollo es una de las fuentes de proteína animal preferidas y asequible en México para la población de ingresos bajo y mediano.

Históricamente, en México se ha observado un déficit entre la producción y el consumo de carne de pollo. En el 2019 se estima que el déficit será de alrededor de 860,000 toneladas. A pesar de que el consumo nacional se ha mantenido al alza durante los años más recientes, dicho déficit se mantiene estable, principalmente, debido al buen desempeño de la producción nacional.

La oferta total de carne de pollo en México, compuesta por lo nacional y las importaciones, para el 2019 se estima en 4.5 millones de toneladas. Las exportaciones de carne de pollo son casi nulas, dado que en este rubro México se caracteriza por ser un país importador.

En comparación con las cifras registradas durante el 2018, la oferta nacional crecería a un ritmo de 2.7% anual, mismo valor esperado para la variación anual de la demanda.

La expectativa para el 2019 es que la producción interna crezca como resultado de la creciente demanda. La información sobre ésta y otras cadenas es posible consultarla en el documento Perspectivas 2019 de los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura, FIRA, el cual se encuentra publicado en el portal www.fira.gob.mx.

*José Cuevas Valdez es especialista de la Subdirección de Investigación Económica de FIRA. “La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA”.