En el 2011, la Asociación Mexicana de la Cadena Productiva del Café (Amecafé) realizó un diagnóstico de campo que arrojó que era imprescindible la renovación de cafetales, debido a que aparecía como el principal problema a resolver para incrementar los niveles de producción de las plantaciones

Con la intensificación del ataque de la roya en los últimos años, se magnificó la necesidad de impulsar el establecimiento de nuevas plantaciones de manera urgente.

Como acotación, para el ciclo 2015/2016, se estima que Colombia tenga una cosecha récord luego de que, derivado de los efecto de la roya en el ciclo 2008/2009, desarrollaron un agresivo programa de renovación de cafetales.

De este modo, se identifican oportunidades para revertir esta situación mediante acciones inmediatas basadas en la renovación de cafetales y en aprovechar en esta medida el cambio de la estructura de los cafetales a través del establecimiento de variedades resistentes a la roya de alto rendimiento, la adopción de paquetes tecnológicos y el financiamiento complementado con asistencia técnica.

Para ello, la participación de la industria privada y social como eje para la articulación e implementación de las acciones en el campo es imprescindible, desde luego, acompañada por las instituciones públicas y privadas, así como los diferentes niveles de gobierno.

La renovación de cafetales tiene como premisa fundamental la producción de planta certificada en vivero, la tecnología para el establecimiento e incremento de la densidad de población (plantas por hectárea) y el acompañamiento técnico para que se aplique la tecnología de producción más apropiada de acuerdo con las condiciones de cada variedad y región.

La tecnología disponible permite el establecimiento de variedades e híbridos resistentes a la roya, de porte bajo, que permiten elevar la densidad de 1,000 a más de 3,000 plantas por hectárea, con producciones estimadas de 25 a 30 quintales por hectárea a partir del cuarto año.

Para el éxito de un proyecto de renovación de cafetales es necesario que los productores cuenten con crédito con productos financieros apropiados, acordes al flujo de ingresos, de manera tal que éstos cuenten con recursos suficientes para establecer el número de plantas recomendadas técnicamente, adquirir insumos, realizar las labores de cultivo en tiempo y forma, así como el acompañamiento técnico y el uso de instrumentos de administración de riesgos (precio, seguro, garantía, contratos).

Luego entonces, el impulso a la renovación de cafetales de manera coordinado con la participación de todos los actores de la red de valor permitirá que en un menor tiempo México recupere y supere los niveles de producción obtenidos hasta ahora y se aprovechen de manera sustanciosa las oportunidades de negocio derivadas de la expansión del consumo de café a nivel mundial y nacional; en ello, la participación de FIRA como parte de la banca de desarrollo que coordina la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, así como los intermediarios financieros con los que trabaja este conjunto de fideicomisos, son fundamentales para alcanzar este propósito.

*Crisólogo Chávez Zárate es especialista en la Subdirección de Programas y Proyectos de FIRA.

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