Todos conocemos la expresión coloquial mexicana dar el avión. Le damos el avión a un individuo o grupo de ellos con el que no queremos comprometernos. Le damos el avión a una persona, amigo, conocido, jefe o subalterno cuando, aparentemente, ponemos atención en algo que nos plática y, la verdad, nos importa muy poco o nos vale gorro lo que nos cuenta, ordena o comenta. Especialistas en dar el avión son las mujeres solteras que dicen sí, pero no dicen cuando. (En mis tiempos de juventud -ya existía la píldora y no había aparecido el Sida- decíamos que las chavas jaladoras eran las que no decían sí a la primera ni no a la segunda).

Un ejemplo real, experimentado por casi todos los que trabajamos sea por honorarios, sea por salarios, de darnos el avión sucede cuando, luego de mucho pensarlo, por lo general azuzados por nuestra media naranja -medio limón cuando la relación es agria, media toronja cuando la pareja tiene sobrepeso- nos animamos a pedir un aumento de sueldo. Entonces, nuestro patrón, al que llamaremos don Billete, nos da el avión cuando dice: Muy pronto -entre tres y seis meses- le diré a partir de cuando -entre seis y nueve meses- su aumento -entre 4 y 6%- entrará en vigor .

Los políticos son expertos en dar el avión. Basta remontarnos a las promesas de campaña de algunos de ellos y compararlas con el resultado de sus gestiones. Ahora mismo pienso que la iniciativa de Peña Nieto de formar una comisión anticorrupción es, en sí misma, una forma de ejemplificar lo que es darnos el avión a los ciudadanos si consideramos el apotegma de don Adolfo Ruiz Cortines que a la letra dice: Si quieres que un problema se resuelva, nombra un responsable; si quieres que no se resuelva, forma una comisión .

Calderón en peligro

Por lo declarado el sábado pasado durante la fiesta conmemorativa de sus 50 años de edad, el presidente Felipe Calderón ya perdió el interés de convertirse en catedrático en alguna universidad de Estados Unidos. Esto leí en El Universal del domingo pasado: Calderón Hinojosa se expresó satisfecho de la tarea realizada a lo largo de su vida tanto en el ámbito personal como en el político. Dijo que tras dejar la Presidencia se mantendrá activo en la política, escribirá algunos libros y eventualmente, ‘haré lo que se me pegue la gana’ .

El compañero de páginas en El Economista, Alberto Aguirre, que reporteó la fiesta presidencial de cumpleaños, a lo anterior agrega que el michoacano en su tiempo libre entrenará para algún triatlón . (¿Qué tal el de 60,000 muertos libre, la exoneración de la Corte de La Haya sin límite de tiempo y el rescate de la banda de 2.5 GHz a dos de tres caídas).

Una conjetura del textoservidor que firma esta columna con relación a lo publicado por El Universal con respecto a la fiesta del sábado es que el cumpleañero dio marcha atrás en el propósito de convertirse en académico en EU porque ya no le preocupa una -ahora imposible- venganza del próximo gobierno en su persona. Por el contrario, al expresar que se mantendrá activo en la política confirma la percepción de que el residente de Los Pinos en cuanto regrese a vivir en Las Águilas tratará de controlar su partido el PAN -a no ser que con su declaración les haya dado el avión a los periodistas-. Pero los analistas que saben dicen que don Felipe no sólo se apresta a controlar al partido blanquiazul, sino a preparar la candidatura de Margarita Zavala para la grande del 2018. Son varias las declaraciones de Felipe Calderón que así lo indican, la más notoria declaración en el programa de TV Tercer Grado cuando Carlos Marín le preguntó al susodicho si dentro de seis años se imagina como consorte de la Presidenta Margarita , el Presidente respondió: No es que me lo imagine, pero no lo descarto, y lo que sí es que yo trataría de ayudarla como me ha ayudado ella . Para mí está claro que don Felipe se apresta a ser el sucesor de La Gaviota en la titularidad del DIF nacional, a no ser que le esté dando el avión a su cónyuge.

También el todavía Ejecutivo de la nación platicó en su fiesta que en el 2007 los servicios militares de inteligencia habían detectado la intención de hacer volar el avión presidencial (Una pregunta: ¿qué no para eso sirve un avión: para volar). La cosa se vuelve de película al enterarse que se trató de volar de hacer ¡pum! Es decir, de un atentado. Los exgobernadores priístas de Querétaro, Enrique Burgos, y de Chihuahua, Patricio Martínez, consideraron fuera de tono la plática de Calderón. Y el senador electo Omar Fayad expresó que el papel de víctima no le queda. ¿Qué les hubiera costado a los señores Burgos, Martínez y Fayad darle el avión al Mandatario e interesarse sobre la extemporánea noticia? Total era el del cumple.

El avión, el avión

Líneas arriba mencioné que a Calderón Hinojosa ya no le preocupa una -ahora imposible- venganza de su sucesor sobre él y el primer círculo de sus colaboradores, dada la cordial relación que mantiene con Enrique Peña Nieto desde que el 17 de julio pasado cuando se reunieron en Los Pinos. Según algunos columnistas, de los picudos, los considerados oráculos de la política, el Ejecutivo federal se ha entrevistado varias veces con el candidato que tuvo el mayor número de votos en la elección presidencial. ¿De qué habrán hablado? Supongo que uno le preguntaría al otro ¿qué se siente tener copete? Y el otro le preguntaría al uno ¿qué se siente gobernar sin tener contacto con la gente? Tal vez don Felipe habló de los libros que piensa escribir y don Enrique de los que no piensa leer.

Haigan hablado de lo que haigan hablado me imagino que un día Calderón Hinojosa lo recibió con la feliz nueva de que para el 2015, a la mitad de su mandato, el mexiquense tendrá oportunidad de estrenar avión. El gobierno federal que presido -le habrá dicho- determinó la adquisición de una nueva aeronave para el transporte del Presidente. Es decir, literalmente Calderón le dio el avión a Peña.

¡Y vaya qué avión! El aparato dispone de un sistema único que para estabilizar la nave ante turbulencias climáticas, esto lo hace ideal durante viajes trasatlánticos y garantiza un grado de seguridad no ofrecido por ningún otro avión de este tipo por lo que resulta idóneo para el traslado de un Mandatario.

Y cuando Peña Nieto vio el folleto con las fotografías de los indescriptibles interiores consideró a Calderón su gran amigo y se prometió a sí mismo no intentar ningún llamado a cuentas ni para el que autorizó la compra de la comodísima y lujosa nave -¡cuántos viajes podré hacer con Angélica a su depa de Miami!- ni para ninguno de sus amigos.

Realmente se le caen a uno las nalgas cuando se entera que el avión presidencial -a partir del 2015- es más lujoso que el del Sultán de Bruneí, el monarca más rico del orbe.

El avión del Primer Mandatario de México costará 757 millones de dólares: aproximadamente 10,000 millones de pesos. Sólo para tener un comparativo, el avión de la Presidencia de Estados Unidos está tasado en 300 millones de dólares -menos de la mitad del que comprará México-.

El avión que usa Vladimir Putin, que tiene las manijas y detalles del avión de oro macizo, cuesta 200 millones de dólares. El de la Presidencia de Francia costó 255 millones de dólares. El avión de Hugo Chávez, donde caben sus ministros y los 12 integrantes de un mariachi, costó 60 millones y el de la Presidencia de Brasil 57 millones de billetes verdes.

¿Por qué el avión de México costó 10,000 millones de pesos? Porque seguramente lo compraron los que hicieron la Estela de Luz.  

Pregunta curiosa

Dado el alto costo registrado en los últimos días por el huevo, se me ocurre preguntar: Si las gallinas que el Movimiento Progresista presentó como pruebas de la compra-venta de votos en favor del PRI ponen, ¿de quiénes son los huevos? ¿Del Movimiento, del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, de los ciudadanos que trocaron su voto por las precitadas aves o del PRI que las permutó?