Ayer 21 de octubre, fue un mal día para los dos hombres más poderosos de México, el presidente Andrés Manuel López Obrador y el ingeniero Carlos Slim, dueño de Teléfonos de México (Telmex).

El presidente de la República hizo comentarios sobre la renovación o revocación del título de concesión de la telefónica mexicana, una de las empresas del consorcio de telecomunicaciones, América Móvil.

Y con ellos, provocó que las acciones de la empresa, registraran una de sus mayores pérdidas diarias.

Las acciones de Grupo Carso cayeron 3.6% en la Bolsa Mexicana de Valores y en Estados Unidos, las acciones de América Móvil cayeron 2.88%, pero durante la jornada registraron un retroceso de 3.9%. Fue una mala jornada para ambos. Para el Jefe del Ejecutivo lo fue porque al intentar desmarcarse de su evidente cercanía con el hombre de negocios más poderoso de México, hizo declaraciones fuera de lugar.

Y para el número uno de América Móvil fue mal día por las pérdidas que registró en el valor de los títulos de la empresa.

Todo empezó muy temprano con la voz presidencial. No se revocará la concesión de Telmex pero si se le pedirán más compromisos en beneficio de la población como reducción en tarifas o mayor cobertura de internet, sentenció el presidente Andrés Manuel López Obrador durante su conferencia de prensa mañanera que se transmite en vivo y en directo por distintos medios e internet.

El jefe del Ejecutivo respondió a la pregunta de un reportero durante la conferencia mañanera. Con tales declaraciones, parecía que era inminente el momento en que se tenía que  revisar si se prorroga o revoca el título de concesión de la empresa de telefonía más importante del país.

Las palabras del mandatario dieron la impresión de que el Presidente de México tiene la facultad de revisar y resolver e incluso condicionar si amplía o no la vigencia de la concesión de Telmex.

El presidente López Obrador dijo incluso que no tenía problemas de conciencia.Lo dijo porque de acuerdo con una versión periodística el Presidente de México enfrentaría un dilema pues le tocaría revisar el título de concesión de una empresa que fue privatizada por el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari y, en su momento, fue severamente criticada por López Obrador.

Este gobierno no tiene interés por revocar concesiones, dijo en forma genérica.Luego se extendió.

“No será difícil si se trata de revisar el plazo, y se puede retirar o refrendar, que continué. Eso lo vamos a analizar en su momento, pero no hay interés en retirar concesiones. Lo que sí vamos a buscar es que se mantenga un compromiso social”. Hasta ahí parecía que el presidente López Obrador tenía la posibilidad de decidir sobre el destino de Telmex y que incluso podría condicionar la prórroga. En consecuencia vino la caída en el valor de las acciones de la empresa.

Más tarde el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) que encabeza Adolfo Cuevas emitió un comunicado para señalar que lo que dijo el Presidente de México no corresponde a los hechos ni al marco legal aplicable ya que la solicitud de prórroga (del título de concesión de Telmex) ya fue resuelta y no hay posibilidad de negarla. Lo único que está pendiente -advirtió el órgano regulador de las telecomunicaciones- es la entrega del título de concesión, previo establecimiento de condiciones  por parte del propio IFT. En otras palabras el órgano autónomo dejó claro que todo lo relacionado con el título de concesión de Telmex no es decisión presidencial, sino facultad del IFT.

El hecho es que la concesión de Telmex ya fue prorrogada por el IFT desde el año 2016, a 30 años, justo cuando fue el plazo para que se realizara, y el nuevo título de concesión tendrá vigencia el año 2026, es decir, 10 años después.

El ex presidente del IFT, Gabriel Contreras, vía twitter explicó que la prórroga se otorgó bajo la condición de que en el año 2023 el organismo regulador notificará  el proyecto del título y deberá ser aceptado por Telmex.

Esto en virtud de que en ese momento (2016) faltaban 10 años para el vencimiento del título y no podrían anticiparse nuevas condiciones que debían imponerse.

Telmex está bajo regulación asimétrica y está siendo regulado por el IFT, como corresponde.

marcomaresg@gmail.com

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.

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