Antes de la reunión de Davos, el director de Pemex, Emilio Lozoya, hará una parada en Dubai. El propósito es buscar nuevos socios a la petrolera mexicana en temas donde ENOC, la empresa propiedad del gobierno, maneja 30 filiales y empresas conjuntas en toda la cadena de hidrocarburos.

ENOC tiene mucha experiencia en la producción de petróleo, pero también tiene operaciones internacionales en Londres y en Singapur, por ejemplo; y podría ahora estar en México si se le ofrecen los términos adecuados para hacer negocio. Ojo, su cartera incluye actividades que van desde la E&P hasta logística, informática, lubricantes y petroquímicos, incluso gas LP. ¿Suena conocido?

ENOC tiene dinero, que se sepa ha sufrido al igual que todo el mundo petrolero la caída del precio; sin embargo, sigue fuerte en su producción y en el resto de sus actividades, además tiene el dinero que han obtenido de estos últimos años con precios del petróleo por arriba de los 100 dólares. No lo malgastó, está en fondos y la idea es traer un poco de esos recursos a México para invertir en asociaciones con Pemex.

No se tiene muy claro si es una misión con empresarios la que iría a Dubai, lo que es un hecho es que allá hay dinero y acá hay posibilidades de negocio en un momento donde la apertura está a medias.

Buzos

1.- Las patadas detrás de la Ley de Transición Energética estuvieron a todo lo que da. El principal promotor de que la legislación se aprobara sin tocarle un pelo fue Cemex, de Rogelio Zambrano, por varias razones.

Cemex se enfrentó a las acereras y a la Concamin, no sólo porque éstas querían que el gas natural se considerara una energía de transición, sino porque necesitan crear un negocio para el futuro y los certificados de energía limpia son esa opción.

¿Por qué la urgencia? Simple, se les cae el changarro: en el 2015 sus canales de distribución se redujeron, se dice, hasta 30 por ciento. Muchos distribuidores terminaron en Holcim Lafarge, como Grupo de Oro, de Germán Oteiza Figaredo, que manejaba los intereses de Cemex en el Bajío, Michoacán y Guerrero, básicamente el Pacífico Sur. Por cierto, los planes de este grupo en el sector energético en Morelia pronto serán conocidos y hay que seguirles la pista.

El rompimiento entre Grupo de Oro y Cemex fue en primavera y en otoño fue el empujón de la cementera a la Ley de Transición Energética. No fue gratis la prisa, uno de sus principales compradores está en problemas: el chisme es que ICA les debe cerca de 1,000 millones de pesos en producto que ya fue utilizado y el gobierno le debe a la constructora otros 20,000 millones. Por eso la presión de Cemex en la Ley de Transición Energética.

2.- El precio de la gasolina es la manera más rápida en que el consumidor obtiene uno de los beneficios de la reforma energética, nos dice José Ángel García Elizondo, presidente de Onexpo Nacional, pero no se puede quitar la mirada del contexto: hay insuficiencias logísticas en muelles y ductos que hacen complicado el transporte oportuno de hidrocarburos.

Para los empresarios es claro: será hasta después del 2017 cuando el precio de los combustibles estará decisivamente adaptado a los precios del mercado. De aquí a entonces, con Pemex como proveedor único de los combustibles, ya sea elaborados en sus plantas o importados de otros países, los costos de operación de las estaciones de servicio seguirán sin cambios o incluso presionados al alza. Las limitantes ya conocidas en la capacidad instalada de refinación y almacenaje de refinados siguen ocasionando que la capacidad nacional de almacenaje de combustibles sea equivalente a sólo 1.6 días de consumo, contra 90 días que suelen promediar países como Noruega o Francia.