Fueron dos décadas con seis Jefes de Gobierno del Distrito Federal surgidos del Partido de la Revolución Democrática (PRD), tres electos por voto, con tufo’’ tricolor, quienes formaron parte de una desbandada de izquierda’’ por autoritarismo y servilismo en el Partido Revolucionario Institucional (PRI), donde crecieron y su descontento’’ por la llegada de los Chicago Boys’’ y Tecnócratas’’ a causa de Miguel de la Madrid.

Presumieron y pregonaron ellos eran políticos de casta’’, aunque la verdad eran castas, hoy conocidas como tribus’’, que después confirmaron cuando fundaron el PRD y engatusaron a verdaderos luchadores político-sociales, varios asesinados durante el gobierno del priísta Carlos Salinas de Gortari y la extinta defenestrada expolicía Judicial Federal, emulo de la cruel Dirección Federal de Seguridad (DFS).

El combate disidente de los expriístas, se fue dando de forma paulatina, no de tajo, todo era por sus intereses’’, pero junto con nacientes organizaciones sociales, las cuales si eran formadas con opositores e izquierdistas’’, más el clientelismo político’’ tradicional, no solo en la capital, sino de todo el país, los nutrieron para abanderar causas sociales’’ que no se podía hacer sin partido. Fue ¿Empuje o Complacencia? Esa es otra historia.

La presión social creció hasta la Reforma Política de 1996, que precisamente permitió llegar a la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, quien logró el triunfo electoral con respaldo del Frente Democrático Nacional, siendo el primero electo vía voto, hizo olvidar el título de Gobernador’’ de 1917, Jefe del Departamento Central y Regente de la Ciudad de México, subsecuentes.

Con todo derecho dejó el cargo en 1999 para contender por primera vez por la Presidencia de la República por el PRD, lo sustituyó Rosario Robles Berlanga, hasta diciembre del 2000, quien es hoy es una flamante Secretaria de Estado del gobierno priísta de Enrique Peña Nieto, sin embargo, en su época estallaron los videoescándalos auspiciados por el PAN y el renegado del PRI y PRD iba en camino de su ambición.

La Presidencia siempre ha sido obsesión de Andrés Manuel López Obrador, quien con autoritarismo mesiánico contendió y ambiciono tras ganar en las urnas ese cargo y dejó como sucesor’’ a Alejandro Encinas Rodríguez. No ganó y después llegó en 2006 por el PRD, Marcelo Ebrard Casaubon, otro expriísta también con ganas de venganza. Ahí dejamos la historia.

Miguel Ángel Mancera Espinosa, un procurador capitalino que cuido las espaldas a Marcelo Ebrard, fue llamado a salvar el honor del PRD, no había nadie. Gano el cargo con 63.56% de votos y logró firmar con un priísta que regresó a Los Pinos, tras 12 años de ausencia porque se les dio chance a los panistas Vicente Fox y Felipe Calderón, la Reforma Política del Distrito Federal, hoy Ciudad de México.

En 2018. ¿Quién gana? ¡Ojalá nosotros, los capitalinos!

COMMODATO

En la VII Legislatura en la ALDF, que ya no será por ser la última, debido a que un Congreso Constituyente redactará con el gobierno la primera Constitución de algo que no será Estado, si con facultades, el diputado de Nueva Alianza, Juan Gabriel Corchado Acevedo, promovió la primera mesa de análisis: Hacia una Nueva Alianza Constitucional por la Ciudad de México’’, a la que asistió el magistrado-presidente del Tribunal Electoral local, Armando Hernández Cruz.