WeWork, firma estadounidense dedicada a ofrecer espacios de trabajo compartidos, anunció que se listará en Bolsa tras llegar a un acuerdo para la combinación de su negocio con BowX Acquisition, una empresa de adquisición de propósito especial (SPAC).

La operación está valorada en 9,000 millones de dólares y proporcionará a WeWork 1,300 millones de dólares en efectivo, lo que le permitirá financiar sus planes de crecimiento.

Se espera que la transacción, que ha sido aprobada por los consejos de administración de WeWork y BowX, se cierre en el tercer trimestre de 2021 y estará sujeta a la aprobación de las autoridades regulatorias y accionistas de BowX.

Como parte del acuerdo, WeWork levantó 800 millones de dólares entre inversionistas institucionales, como Starwood Capital, Fidelity y BlackRock, más otros 483 millones en efectivo que BowX recaudó en su oferta pública inicial.

Vivek Ranadivé, presidente y codirector ejecutivo de BowX Acquisition, consideró que WeWork “está preparada para lograr rentabilidad a corto plazo, pero la oportunidad adicional de crecimiento e innovación a largo plazo es lo que hizo que se adaptara a los objetivos de BowX”.

Hoy la compañía de renta de espacios de oficina, que opera en más de 150 ciudades del mundo, estima que sus ingresos alcancen 4,000 millones de dólares para el 2024 y lleguen a 1,500 millones de dólares al cierre de este 2021, muestra una presentación a inversionistas.

Los ingresos en el 2020, excluyendo sus operaciones en China, fueron por 3,200 millones de dólares, prácticamente en niveles similares a los registrados en el 2019, ello a pesar de los desafíos de la emergencia sanitaria por la pandemia de Covid-19 para el negocio inmobiliario del sector de oficinas.

En México tiene operaciones en las tres principales ciudades del país, Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara.

Durante el año pasado, la compañía se ha enfocado en reducir costos y deshacerse de empresas no esenciales, disminuyendo su plantilla laboral en 67%, debido a la pandemia del Covid-19.

Se ha concentrado en aumentar el plazo de sus contratos, con lo que hoy más del 50% tiene compromisos por más de un año y solo un 10% de un mes.

En el futuro, WeWork tiene la intención de expandirse a través de las ofertas On Demand, All Access y Platform, lo que permite a los usuarios elegir desde una aplicación móvil cuándo, dónde y cómo trabajar.

Tras los cambios fundamentales que la pandemia supuso en la forma de trabajar, acelerando la adopción de espacios de trabajo flexibles en todo el mundo, WeWork está apostando a un futuro impulsado por la tecnología digital.

Segundo intento

El valor estimado en la OPI de la empresa estadounidense está muy por debajo de los casi 47,000 millones de dólares a los que fue valuada a principios de 2019.Y este es un nuevo intento de WeWork de convertirse en una empresa pública.

En el 2019 abandonó sus planes de listado en Wall Street, tras recibir cuestionamientos sobre su estructura corporativa, modelo de negocio y el dudoso comportamiento de Adam Neuman, su ex-CEO y cofundador.

Tras los planes fallidos de su debut en Bolsa, el conglomerado japonés SoftBank acordó comprar 3,000 millones en acciones de inversionistas y empleados en octubre de 2019, sin embargo, la firma japonesa se retractó del acuerdo en abril de 2020.

Aunque en febrero pasado se difundió que compraría alrededor de 1,500 millones de dólares, la mitad del trato inicial 3,000 millones de dólares.

Ahora, SoftBank tiene una participación mayoritaria en la firma inmobiliaria.

Un SPAC busca comprar empresas para fusionar o combinar sus negocios, con lo que pueda fácilmente listar sus acciones en la Bolsa de valores.

judith.santiago@eleconomista.mx