Durante la semana operativa del lunes 2 al viernes 6 de enero, el peso mexicano estuvo presionado por los indicios de lo que será la política comercial del presidente electo de Estados Unidos. Por medio de su cuenta de Twitter, Donald Trump exigió a Ford, General Motors, y Toyota que llevaran la producción de algunos de sus modelos de México a Estados Unidos, o de lo contrario pagarían un fuerte impuesto fronterizo

Si bien General Motors y Toyota no han anunciado cambios a sus planes de inversión en México, Ford sí anunció la cancelación de un plan de inversión de 1,600 millones de dólares en el país; su director general explicó que la decisión es un voto de confianza al nuevo ambiente empresarial que generará la administración Trump.

Sin embargo, parece que la compañía sucumbió a las amenazas del presidente electo; aquí cabe cuestionarse por cuánto tiempo el sector empresarial de EU admitirá la injerencia del gobierno en sus decisiones corporativas.

En este contexto, la Comisión de Cambios del Banco de México (Banxico) decidió vender dólares directamente en el mercado cambiario con la finalidad de proveer liquidez y atenuar la volatilidad, lo que ayudó a detener la deprecación de la moneda mexicana.

El viernes 6 de enero, el tipo de cambio Spot cerró en 21.22 pesos por dólar, lo que implica una depreciación semanal de 2.33 por ciento.

La tasa de rendimiento del Bono M del Gobierno Mexicano a 10 años también fue afectada por los acontecimientos de la semana, ya que tuvo un incremento de 22 puntos base para cerrar en 7.64 por ciento.

Durante el 2017, el peso mexicano también estará presionado por la normalización de la política monetaria de la Reserva Federal de EU, que podría ser más acelerada de lo que se esperaba hace unos meses.

El reporte de empleo del viernes mostró un mercado laboral bastante sólido en EU. Aunque el número de empleos estuvo por debajo del esperado, el reporte mostró que la tasa de desempleo se mantiene baja y que los salarios crecieron de manera importante.

Además, las minutas de la reunión de diciembre mostraron que los miembros se encuentran en una postura más agresiva que la de su reunión de octubre.

Al hacer referencia a la posibilidad de mayores estímulos fiscales por parte del gobierno, el Comité mencionó que su política podría ser más estricta que lo que se anticipaba anteriormente.

Sin embargo, en la minuta se reconoció que la fortaleza del dólar podría ser un contrapeso para los riesgos inflacionarios.

De hecho, el reporte de comercio de noviembre parece estar reflejando este fenómeno: el déficit mensual fue el mayor desde febrero del 2016, como resultado de la caída de las exportaciones y el incremento de las exportaciones por la fortaleza de la divisa estadounidense.

En México, el mercado accionario pudo resistir lo sucedido en el país durante la semana. Los incrementos en precios de la gasolina y de la electricidad anunciados en los últimos días de diciembre causaron mucho descontento en la población del país. Esto ocasionó disturbios con graves afectaciones a comercios, en los cuales están incluidas sucursales de importantes emisoras inscritas en la Bolsa Mexicana de Valores.

Dentro de las emisoras del índice afectadas, se encuentran FEMSA, Wal-Mart, Liverpool y Elektra. Sin embargo, el Índice de Precios y Cotizaciones de la BMV logró cerrar en 46,072 puntos, lo que implica una ganancia semanal de 0.94% para la primera semana del 2017.

* Debt Senior Analyst & Portfolio Manager

Pichardo Asset Mangement.