Santander se convirtió este año en todo un asiduo al mercado de deuda. La oleada de emisiones continúa con la colocación de otros 500 millones de euros en bonos sénior a seis años.

La operación se realizó en esta ocasión a través de su filial británica.

Las peticiones recibidas por Santander UK han superado la barrera de 2,000 millones de euros, más de cuatro veces el importe adjudicado finalmente.

Este amplio margen de demanda ha permitido abaratar el coste de la emisión. El precio final se situó en 78 puntos básicos por encima del euribor a tres meses. Inicialmente, antes de comprobar la fortaleza de los pedidos, la prima se situaba en 90 puntos.

En la presentación de los resultados del grupo Santander desveló que sólo en los tres últimos meses había sumado 8,800 millones de euros de deuda con capacidad para absorber pérdidas y que cuenta como colchón anticrisis.

Plan a dos años

La hoja de ruta que se marcó el banco a comienzos de este año pasaba por realizar emisiones de entre 43,000 millones y 57,000 millones de euros a lo largo del 2017 y 2018.

La magnitud de esta cuantía se debe a la necesidad de cumplir con las nuevas exigencias de capital, una medida que obliga a las entidades a dotarse de un importante colchón de capital y deuda para cubrir eventuales pérdidas si un banco entra en problemas. El objetivo es reducir el coste para los contribuyentes de futuras crisis.

Caixabank también

La española cerró su tercera emisión de deuda institucional del año, colocando su primera emisión sénior desde el 2013 a un plazo de siete años, por un importe de 1,000 millones de euros y un cupón de 1.12 por ciento.

La demanda recibida superó los 3,600 millones de euros por parte de 200 inversionistas institucionales, y éste ha sido el mayor libro de deuda sénior española este año, según un comunicado de la entidad.

CaixaBank destaca que, pese a emitirse el día de mayor oferta de emisiones en mercado primario del año, ha conseguido la mayor sobresuscripción del mercado sénior en euros este año, al recabar una demanda 3.6 veces superior al importe emitido.

Representa la emisión española de mayor vencimiento (siete años) en este formato hasta la fecha y refuerza la excelente liquidez de CaixaBank , con 47,206 millones de euros al 31 de marzo del 2017.