El grupo petrolero español Repsol perdió 3,289 millones de euros (3,960 millones de dólares) en 2020 por el desplome de los precios de la energía, a causa de la pandemia, y la revisión a la baja del valor de sus activos industriales.

En el cuarto trimestre del año pasado, la empresa sufrió una pérdida neta de 711 millones de euros (856 millones de dólares), según las cifras divulgadas este jueves.

La caída de precios desde marzo, como consecuencia del virus y su impacto devastador en la demanda, tuvo un efecto negativo en las cuentas de 978 millones de euros en 2020, explicó Repsol en su informe financiero anual.

Ante esos precios deprimidos, Repsol decidió degradar el valor contable de algunos de sus activos de exploración y producción, lo que a su vez tuvo un impacto de 2,900 millones de euros.

Esos activos se encuentran principalmente en América del Norte, Reino Unido, Indonesia y Trinidad y Tobago.

El resultado neto ajustado, que según Repsol representa más fielmente su actividad porque no tiene en cuenta los stocks, fue positivo (600 millones de euros), aunque cayó más de un 70% respecto a 2019.

En la rama de exploración y producción, el beneficio neto ajustado cayó más de un 80% en comparación con 2019, y quedó en 195 millones de euros.

En la rama industrial, que incluye el refino, el resultado neto ajustado cayó a su vez un 67.5 por ciento.

A fines de noviembre, el grupo petrolero había anunciado un plan de inversión de 18,300 millones de euros de aquí a 2025, para orientarse a las energías renovables.

Previsiones

Repsol anunció el jueves sus previsiones para el ejercicio 2021, con la meta de aumentar su beneficio bruto de explotación (EBITDA) un 30% con respecto al año anterior y de añadir 710 MW de capacidad de generación libre de emisiones de carbono, hasta alcanzar un total de casi 4 GW de energía limpia.

En el año fiscal en curso, Repsol espera que sus programas de competitividad le permitan ahorrar 400 millones de euros, con una inversión en bienes de capital de unos 2,600 millones, de los cuales más de un 25% irá a parar a plataformas de bajas emisiones, indicó en un comunicado.

El grupo petrolero español dijo que su objetivo es mantener su deuda neta en línea con la de 2020, a unos 6,800 millones de euros.

A partir de julio el dividendo de Repsol se abonará exclusivamente en efectivo.