No obstante, la oficina estadística de Reino Unido ha recortado los datos de crecimiento de los dos trimestres anteriores, rebajando la expansión del segundo trimestre al 0.6% desde el 0.7% estimado, mientras que el crecimiento de los tres primeros meses fue del 0.3% en vez del 0.4 por ciento.

De este modo, el PIB británico acumula 15 trimestres consecutivos de expansión. En comparación con el mismo periodo de 2015, el crecimiento de la economía de Reino Unido alcanzó el 2.2% interanual.

Entre julio y septiembre, la expansión económica vino protagonizada por el sector servicios, con un crecimiento del 1%, frente al 0.6% de los tres meses anteriores, mientras que las manufacturas cayeron un 0.8%, tras subir un 1.6%, la construcción retrocedió un 0,8% y la producción disminuyó un 0.4 por ciento.

En el tercer trimestre, la balanza comercial de Reino Unido tuvo una contribución negativa al crecimiento del PIB, con un descenso interanual de las exportaciones del 3.9%, lo que restó siete décimas al PIB, algo parcialmente compensado por el crecimiento del 10.1% de las importaciones, que aportaron un 1.2% al PIB.

Por su parte, la tasa de ahorro de los hogares británicos bajó al 5.6% desde el 6.1% del segundo trimestre y el 6.5% de un año antes. Los ingresos reales disponibles de las familias disminuyeron un 0.6% en el trimestre, mientras que en 2015 aumentaron un 3.6 por ciento.

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