Tras la fuerte volatilidad que azota los mercados semana tras semana, los empresarios de nuestro país viven con el alma en un hilo sin poder planear el resultado de sus empresas y los presupuestos que arman, con datos de tipo de cambio, tasas de interés, costos de sus insumos o precio de venta de sus productos, variables muy importantes para calcular el resultado que tendrán a lo largo del año, se vuelven simplemente buenos deseos o adivinanzas educadas, que normalmente no se cumplen.

¿Se imaginan poder contar con una herramienta que les permitiera dejar las adivinanzas de lado y poder efectivamente asegurar las variables que comentamos? A través de las coberturas de precios es posible.

¿Qué son las coberturas?

Las coberturas son seguros de precios que se negocian en los mercados de derivados. Existen dos tipos de productos derivados: los que se negocian entre particulares o fuera de una Bolsa que reciben el nombre de derivados over the counter, y los listados o que se negocian en una Bolsa. La diferencia radica en la seguridad que existe en que efectivamente me paguen y cumplan con el seguro de precios que contrate.

En un mercado listado existe una institución que se llama la Cámara de Compensación, que en México es Asigna, y es la que tiene como función responder por todas las operaciones. Cabe mencionar que desde que se crearon estos mercados en Estados Unidos en 1848, jamás una Cámara de Compensación ha dejado de cumplir con sus compromisos.

Desde el punto de vista de su uso, los derivados se pueden utilizar como un instrumento de inversión, o como un seguro de precios, donde se convierte en una herramienta muy poderosa para dar certidumbre a los empresarios, y es precisamente a esta última a la que me voy a referir.

Dentro del mercado de derivados existen instrumentos como los futuros y las opciones.

Los futuros me permiten asegurar el precio de un activo (dólar, tasas de interés, índices accionarios, granos, metales, energéticos, etcétera) a una fecha futura, mediante un depósito que dejo en garantía para asegurar mi precio. Así como hay gente que compra y vende dólares en el mercado de contado, existen empresarios que requieren comprar o vender dólares para una fecha futura, según las necesidades de sus negocios. Ellos lo hacen en el mercado de derivados.

En México, estas operaciones las pueden hacer en la Bolsa de futuros de nuestro país, el MexDer, Mercado Mexicano de Derivados.

Para dar un ejemplo sencillo, supongamos que una empresa mexicana exportadora de productos a Estados Unidos vendió mercancía por 1 millón de dólares el pasado 31 de enero y le van a pagar hasta el mes de marzo.

Obviamente le preocupa que el dólar se debilite y que al cobrar esos dólares y convertirlos a pesos reciba menos pesos de los que habría presupuestado.

Entonces, hace su cobertura mediante la venta de dólares a futuro, es decir a marzo, a un tipo de cambio de 13.38, que es como estaba cotizando el dólar para marzo el 31 de enero, asegurándose así recibir ingresos por la venta de sus dólares por 13 millones 380,000 pesos.

Supongamos que llega marzo, y la empresa cobra el millón de dólares pero el dólar se cayó a niveles de 13.00 pesos por dólar. El resultado de la operación significaría para este empresario que, al vender los dólares que cobró, tendría ingresos de 13 millones de pesos, es decir, recibiría 380,000 pesos menos de los que había calculado; sin embargo, gracias a que se cubrió, recibiría de su seguro de precios la diferencia por 380,000 pesos, teniendo como resultado el haber recibido los 13.380 millones que planeó desde el principio.

Tomar coberturas es mucho más fácil de lo que piensan. Si quieren saber más sobre cómo dormir tranquilos frente a los embates de los mercados, contáctenos.

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