Hay que recordar que dentro de los principales objetivos del Banco de México se encuentra el anclar las expectativas de inflación, y el próximo jueves veremos si se presenta un movimiento dentro de nuestra TRM; pero ¿qué hemos visto con la inflación?

Inflación quincenal. La inflación de la primera quincena de marzo fue de 0.35% de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Cabe mencionar que el alza de precios reportada fue mucho menor que la de la primera quincena de enero de este año (+ 1.51%), cuando se llevó a cabo el importante ajuste en los precios de las gasolinas, el llamado gasolinazo.

Por el lado de la inflación subyacente la cual se compone de la inflación menos el subsector no subyacente; es decir, donde se excluyen los bienes y servicios cuyos precios son muy volátiles registró una variación quincenal de 0.31% y anual de 4.32% en la primera quincena de marzo.

En su interior y de forma quincenal, los precios de las mercancías aumentaron 0.44% y los de los servicios 0.20 por ciento. Este punto es importante porque podemos ver que los efectos de segundo orden derivados de una depreciación de nuestra moneda no se han generado, además de que durante el año, el peso ha tenido una apreciación del 9.7%, por lo que este rubro puede ya no verse afectado por esta variación.

El Índice No Subyacente mostró un incremento quincenal de 0.47% con una tasa anual de 8.24%, impulsada por los precios de frutas y verduras.

Al interior de éste, los precios de los productos agropecuarios avanzaron 1.40% quincenal, en gran medida debido a un aumento del 4.04% en frutas y verduras (con una incidencia quincenal del 0.131), mientras que los precios de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno destacaron con una caída del 0.07% (incidencia quincenal del -0.011). Esta cifra incluyó una reducción quincenal del -0.22% en los precios de los energéticos y una subida del 0.26% en las Tarifas Autorizadas por el gobierno.

La inflación de los últimos 12 meses todavía no comienza a ceder, ya que ésta fue de 5.29% al cierre de la primera quincena de marzo, la cual se compara desfavorablemente contra la de 4.86% al cierre de febrero, de 4.72% al cierre de enero y de 4.78% en la primera quincena de enero.

Sin embargo, los efectos transitorios de los precios de las gasolinas y del tipo de cambio se diluirán en el 2018, lo cual se traducirá en una inflación del 3.7%, dejando ver que el impacto actual conforma una burbuja por un evento no recurrente, sobre todo si los precios del petróleo y el tipo de cambio se mantienen estables, dejando sin variaciones el segmento de energéticos.

El componente subyacente de la inflación anual subió 4.32%. A su interior, el nivel de precios de las mercancías creció 5.74% y el de servicios 3.13 por ciento. Mientras tanto, el componente no subyacente subió 8.24%, lo cual incluyó un alza del 1.07% en los productos agropecuarios y del 12.86% en energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno. Esta última cifra se debió a un notable incremento anual del +17.57% en energéticos y 4.29% en tarifas autorizadas.

Viendo esto, nos encontramos dentro de un panorama que tiende a mejorar en comparación a lo que se veía a principios de año. Solamente nos falta esperar si el próximo jueves el Banco de México llevará a cabo un movimiento dentro de la TRM y su magnitud.

*Carlos Briseño Zepeda es analista junior en Grupo Financiero Interacciones.