Un entorno económico más favorable en México, el crecimiento esperado en diferentes sectores apoyados por buenos fundamentales y una mayor estabilidad en los mercados emergentes podrían llevar el índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) a cerrar el 2014 en niveles cercanos a los 49,000 puntos, refiere un estudio de Banco Invex.

Ayer, el IPC cerró la sesión bursátil con un alza de 0.17% y se ubicó en 42,511.25 unidades.

Ana Sepúlveda, analista de Invex y responsable del análisis, expresa que uno de los principales factores que generó mucha volatilidad durante la segunda mitad del año pasado fue la incertidumbre proveniente del programa de recompra de activos por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos. Dicha inestabilidad cesó en diciembre pasado, cuando se anunció el inicio el tapering a partir de enero de este año.

A pesar del menor nerviosismo, continuarán las preocupaciones ante una todavía débil generación de empleo y la inflación casi en cero. Por ello, Invex considera que el banco central de Estados Unidos tardará en empezar a incrementar su tasa de referencia, por lo menos hasta que el nivel de desempleo descienda a 6.7 por ciento. Esto beneficiará a las bolsas a nivel mundial.

En México Invex, anticipa un entorno económico más favorable, con una perspectiva de aceleración para el producto Interno Bruto, el cual tendrá un crecimiento de 2.9% a finales del 2014.

Lo anterior aunado al incremento que se dará a raíz de las reformas propuestas por el gobierno, llevando con ello a un mejor desempeño de las emisoras que cotizan en el Índice de Precios y Cotizaciones.

Así, indica, la Bolsa mexicana tendrá un comportamiento positivo impulsada por el entorno económico más favorable, al igual que buenos fundamentales, lo cual se traduce en una valuación objetiva para el IPC de 49,000 puntos al cierre de este año.

diego.ayala@eleconomista.mx