El Grupo de los siete países más industrializados (G-7) reiteró su compromiso con las tasas de cambio determinadas por el mercado y expresó que las políticas fiscales y monetarias no deben dirigirse a devaluar las monedas.

Reafirmamos que nuestras políticas fiscales y monetarias han sido, y seguirán siendo, orientadas hacia el cumplimiento de nuestros respectivos objetivos económicos, usando instrumentos domésticos, y que no apuntaremos a tasas de cambio , manifestó un comunicado, divulgado por Gran Bretaña, que preside el foro del G-8 (el G-7 más Rusia) este año.

La declaración del G-7 siguió a un aumento de la elocuencia sobre las guerras cambiarias, provocado, en gran medida, por el impulso del nuevo gobierno japonés para una agresiva expansión de la política monetaria, que derivó en un brusco debilitamiento del yen.

Por su parte, el ministro de Finanzas japonés, Taro Aso, se mostró complacido con la declaración, al decir que la misma reconoce que las medidas de Tokio no apuntaron a afectar los mercados cambiarios.

El G-7 debe acudir a las reuniones del G-20 esta semana, presionando insistentemente a las principales economías emergentes para que adopten tasas de cambio flexibles, dijo Mark Carney, gobernador del Banco de Canadá y próximo Gobernador del Banco de Inglaterra.

Carney dijo también que era esencial que ningún miembro del G-7 use su política monetaria para fijar tasas de cambio.

El funcionario testificó ante el Comité de la Cámara de los Comunes de Canadá sobre las políticas monetarias del país, sólo unas horas después de una declaración del G-7 pidiendo regímenes de tasas de cambio flexibles.

BCE PREVÉ COMPROMISO ?DEL G-20

El Grupo de los 20 países de economías principales debe reafirmar su compromiso con unas tasas de cambio flotantes durante su próxima reunión en Moscú, dijo el vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Vítor Constâncio.

Por supuesto que queremos que todos los demás respeten esos principios , expresó Constâncio ante periodistas en los márgenes de una conferencia sobre regulación bancaria en Helsinki.