Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA) colocó el primer bono verde por 2,500 millones de pesos enfocado al sector rural mexicano.

Adicionalmente, obtuvo 2,875 millones de pesos con dos emisiones de certificados bursátiles en la Bolsa Mexicana de Valores, que se destinarán para sus necesidades de financiamiento en general, dio a conocer a través del aviso de colocación.

La emisión verde de la institución dependiente del Banco de México se colocó a un plazo de tres años y a una tasa de interés variable anual, que en el primer periodo pagará 8.26 por ciento.

La oferta recibió la nota “AAA”, por parte de las agencias de calificación crediticia Fitch México y S&P Global Ratings, ya que el emisor presenta la más baja expectativa de riesgo de incumplimiento de sus obligaciones y una fuerte capacidad de pago. Ésta es la máxima calificación asignada en la escala nacional para México.

FIRA indicó, en una presentación a inversionistas, que con los recursos de la deuda verde colocada en el mercado local financiará una cartera de 506 proyectos prospectados hasta agosto pasado, de los cuales 73 son invernaderos y los restantes 433 relacionados con uso eficiente del agua.

“Se prevé a mediano plazo continuar generando cartera verde a fin de respaldar el monto emitido a través del bono verde”, añadió a través del documento.

Impacto positivo

FIRA agregó que estos proyectos tienen un impacto ecológico positivo basado en los criterios de los cuatro componentes principales de los Principios de Bonos Verdes del 2018 (Green Bond Principles 2018) establecidos por la ICMA (International Capital Market Association).

La emisión contó con la opinión de Sustainalytics, empresa de análisis e investigación ambiental, social y de gobierno, y la evaluación que realizará durante la vida de la emisión estará basada en el uso de los recursos, proceso de evaluación y selección de proyectos, así como por la administración de los recursos y la entrega de reportes anuales.

Fira sostiene que el sector agropecuario es de los más vulnerables al cambio climático y se enfrentará a riesgos por el aumento en la temperatura, ocasionando una menor productividad en los cultivos; además, el aumento e intensidad de tormentas, así como deterioros en los ecosistemas afectarán la biodiversidad y reducirán la superficie de bosques.

Ésta es la segunda emisión del año de deuda verde en el mercado local mexicano, después de que BBVA Bancomer colocó el primero a cargo de un banco comercial por un monto de 3,500 millones de pesos.

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