El Fibra E y el SPAC hicieron gala en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) durante el primer trimestre de este año.

Tres emisoras recaudaron en conjunto 52,000 millones de pesos con la emisión de estos nuevos instrumentos financieros.

En las ofertas públicas iniciales (OPI) lanzadas por la Comisión Federal de Electricidad (CFE); por el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) y por el fondo de capital privado Promecap, participaron 2,019 inversionistas nacionales y extranjeros, entre ellos las afores que administran el ahorro de las pensiones de los mexicanos.

La del GACM fue la mayor oferta de valores de un Fibra E en México con una recaudación de 30,000 millones de pesos que atrajo a 400 inversionistas institucionales mexicanos y foráneos.

El Fibra E de la empresa eléctrica del Estado es el segundo más grande en monto, con 16,388 millones de pesos en la que participaron 1,500 inversionistas institucionales, de la banca privada y fondos de inversión de México, Estados Unidos, Canadá, Australia y Europa.

También fue el primer Fibra E enfocado al sector energético al comprometer un porcentaje de los derechos de cobro de las líneas de transmisión de electricidad del país por los próximos 30 años.

El Fibra E es un fideicomiso de inversión en energía e infraestructura creado en el 2015 para promover las inversiones en proyectos de dichos sectores. A través de éste, los emisores monetizan activos que generan flujo de efectivo estable y comprobado.

financiará una parte

Los recursos del GACM serán para financiar parte de la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), una de las obras emblemáticas de la década que llegará a remplazar en el 2020 al Aeropuerto Internacional Benito Juárez, que presenta problemas de saturación.

A cambio, los inversionistas tendrán “derecho a un rendimiento no garantizado que se cubrirá con los recursos excedentes que generen el actual y el nuevo aeropuerto”, comunicó el GACM.

Por su parte, la CFE ha informado que lo recaudado lo usará para modernizar y expandir la red de transmisión de energía eléctrica, así como para disminuir su deuda.

En tres años se han listado tres Fibra E en la BMV, dos del sector infraestructura y uno de energía, con los que se han financiado 52,223 millones de pesos.

El Fideicomiso de la Promotora y Operadora de Infraestructura (Pinfra), fue el primero en México por 11,835 millones de pesos. Colocó en octubre del 2016 el derecho de cobro de peaje de la autopista México-Toluca, una de las principales vialidades del país. Después vino el de la CFE en febrero de este año y el viernes 23 de marzo el GACM sumó el tercero.

SPAC, en la pasarela

Durante el primer trimestre de este año, se sumó un SPAC (Special Purpose Acquisition Company) en el mercado local, con una recaudación de 5,578 millones de pesos (300 millones de dólares).

Promecap, el fondo de capital privado del empresario mexicano Fernando Chico Pardo, colocó el vehículo en el mercado local a través de una oferta global tomada por 119 inversionistas mexicanos y extranjeros.

La petrolera latinoamericana que dirige Miguel Galuccio, Vista Oil & Gas, fue el primer Special Purpose Acquisition Companies en México. Con su oferta en agosto del 2017 levantó 11,688 millones de pesos (650 millones de dólares) y en este año ha anunciado dos adquisiciones, una de ellas por concretarse en este mes de abril.

Con estas dos emisiones se han financiado 17,266 millones de pesos con el nuevo instrumento.

Un SPAC es un vehículo que propone un nuevo modelo de inversión en la Bolsa de valores de México para adquirir empresas, opera en otros mercados como en Estados Unidos, Canadá, la India, entre otros.

A través de una Oferta Pública Inicial inversa, los emisores captan recursos para comprar empresas o proyectos “prometedores”.

Tienen 24 meses para presentar un prospecto de inversión, mientras tanto el capital se va a una cuenta de custodia. Aquí pesa la reputación del administrador, puesto que la emisora no tiene un récord de operaciones.

“Los SPAC brindan una nueva alternativa de financiamiento (...) Al ser un instrumento debutante en la BMV, habrá que estar atentos a su evolución, su futuro desempeño dependerá de la habilidad del administrador para capitalizar las oportunidades que presente el mercado empresarial”, escribió en una nota el socio de Auditoría de Deloitte México, Miguel Ángel del Barrio.

judith.santiago@eleconomista.mx