El fabricante alemán de automóviles Daimler perdió 1,200 millones de euros en el segundo trimestre, su primera pérdida trimestral neta en casi diez años, provocada por las provisiones del "dieselgate" y por el coste de la llamada a revisión de vehículos.

"Nuestro resultado se ha visto principalmente influido por los efectos excepcionales de 4,200 millones de euros", indicó Ola Källenius, el presidente del constructor de los coches Mercedes-Benz, que este año revisó dos veces a la baja sus previsiones anuales.

Por su parte la facturación aumentó un 5%, hasta 42,700 millones de euros, más de lo que esperaban los analistas de FactSet y a pesar de una caída del 1% del número de vehículos vendidos.

La última vez que Daimler sufrió pérdidas semestrales fue en diciembre de 2009.

El grupo ya advirtió a principios de julio que esperaba una pérdida operativa de 1,600 millones de euros en el segundo trimestre, una cifra confirmada este miércoles.

La agencia alemana del automóvil obligó en junio a Daimler a llamar a revisión 60,000 vehículos de la marca Mercedes-Benz presuntamente manipulados para fingir que contaminaban menos, en el llamado 'dieselgate'.

erp