Debido a que las valuaciones de acciones mexicanas están por debajo de sus promedios históricos, se proyecta que el S&P/BMV IPC, el principal índice de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), se coloque en niveles de entre 53,000 y 55,000 puntos para el próximo año, adelantó Valentín Martínez, subdirector de Estrategias de Portafolio de Inversiones en Sura México.

En el seminario "El pulso de los mercados en 2021 y perspectivas 2022”, realizado de manera remota, el especialista explicó que cuando se compara el mercado mexicano de renta variable con otros de países emergentes de América Latina, Asia y Europa, este luce “favorable”.

No obstante, dijo, los factores idiosincráticos de México siguen siendo un riesgo y no se espera un cambio, al menos, en el mediano plazo.

Barato

“El mercado accionario de México está barato, pero lo que pudiera hacer que detuviera su avance en los próximos meses es el crecimiento económico del país que no ha sido tan destacable y siguen las interrogantes sobre la política económica”, destacó el especialista.

Aunque los factores que pueden jugar a favor de la renta variable mexicana son los resultados corporativos de las emisoras, toda vez que el consenso de analistas del mercado prevén un crecimiento en la utilidad de las empresas que cotizan en Bolsa de alrededor de 4 por ciento.

“Si bien es bajo este crecimiento, en la medida en que la movilidad y la reactivación económica cobre más tracción podríamos ver sorpresas en estas expectativas y cuando se dan sorpresas los mercados reaccionan de manera favorable”, aseveró Valentín Martínez.

Este año el S&P/BMV IPC acumula una plusvalía de 13.48 por ciento. Si bien el consenso de analistas prevé que el principal índice de la BMV se acerque este año a niveles de 55,000 puntos, difícilmente lo logrará, sobre todo por la incertidumbre y la volatilidad que existe en los mercados accionarios.

Martínez dijo que la realidad política y económica de otros países de la región de América, como Brasil, no atraviesa por su mejor momento, lo que de cierta manera coloca a México en una situación “relativamente favorable”, en tanto no haya una decisión que genere tensión en los mercados.

Además, consideró que la pandemia, ahora con la variante Ómicron, y la inflación seguirán causando incertidumbre y volatilidad.

Cristóbal Doberti, director regional de Estrategias de Portafolio en Sura Asset Management, comentó que en el contexto global siguen favoreciendo la renta variable de países desarrollados y en acciones mexicanas mantienen una sobre ponderación.

judith.santiago@eleconomista.mx