La Bolsa Institucional de Valores (Biva) y los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA) lanzaron el “programa de bursatilización conjunta” dirigido a intermediarios financieros no bancarios, con el objetivo de atraer un mayor número de emisores al mercado de valores local.

El programa busca facilitar el acceso al financiamiento bursátil a intermediarios financieros no bancarios, como son las sociedades financieras de objeto múltiple (sofomes), arrendadoras, uniones de crédito, que atienden al sector agroalimentario en México, para que en conjunto realicen bursatilizaciones en Biva, independientemente de su tamaño, beneficiándose con menores costos de colocación y tasas de interés.

María Ariza, directora general de Biva, destacó los beneficios de este programa de financiamiento, puesto que una de las barreras para muchas empresas de este nicho es el alto costo que implica una emisión bursátil.

Por lo que las empresas de este programa podrán contar con ahorros de entre 35 y 60% en los gastos de colocación y según sea el número de emisiones, aseguró la directiva.

“En aras de encontrar una solución para muchas empresas que se vieron afectadas, particularmente, en la pandemia, reunimos un grupo de trabajo con el fin de que pudieran diseñar un esquema de financiamiento a través del mercado de valores, con el objetivo de atraer a nuevas empresas a Bolsa”, expresó María Ariza durante la presentación virtual de este nuevo programa.

Dicha iniciativa llega a los intermediarios financieros no bancarios, ya que en México hay más de 1,800 sofomes reguladas y no reguladas que carecen de fuentes de financiamiento para cubrir las necesidades de fondeo de proyectos productivos y de otras empresas, añadió.

El programa se enfocará prioritariamente en el sector agrícola de México, argumentó, ya que es una actividad esencial para la economía mexicana.

La directora general de Biva explicó que este modelo buscará replicarse a otros sectores y empresas de México.

Barreras de entrada

Jorge Márquez, fundador y director general de Inteligencia Capital, la firma que fungirá como líder estructurador de las bursatilizaciones, dijo que algunas barreras que impiden que los intermediarios financieros no bancarios llegar al mercado de valores son el tamaño de sus carteras.

Agregó que por lo general las carteras de estos intermediarios son muy  pequeñas y están concentradas en clientes, regiones y productos.

Otra de las barreras, dijo, son los altos costos que implica una emisión en Bolsa.

Una más es el tamaño de las empresas, que aunque muchas logran crecer rápidamente, consolidando portafolios con alrededor de 300 millones de pesos, después de este umbral suele empezar a desacelerarse su crecimiento.

“Las empresas tendrían que tener un tamaño por encima de los 1,500 millones de pesos para que haga sentido acceder al mercado de valores; lo que queremos es dar acceso a estos recursos a las sofomes medianas que no han podido obtener financiamiento”, puntualizó Márquez.

Sector esencial

En su intervención, Alan Elizondo, director general de FIRA, manifestó que el sector agroalimentario es esencial para la economía y para la sociedad. Este representa 3.5% del Producto Interno Bruto (PIB) y el 13.5% de la fuerza laboral de México.

“FIRA piensa que hay que reducir las distancias entre los mercados profundos que son los mercados de inversionistas institucionales y el pequeño productor”, expresó el directivo de la banca de desarrollo que respalda el esquema, ya que ofrece productos para bursatilizaciones.

judith.santiago@eleconomista.mx