Las personas que ganan más de 15,900 pesos en México sufrieron de un aumento general de los precios mayor al de índice general: estas personas experimentaron en mayo de 2018 una inflación de 4.55%, mientras que para el resto de la población fue de 4.51% a tasa anual.

De acuerdo con información del Inegi, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) del estrato de ingresos superiores a seis salarios mínimos trazó una tendencia contraria a la del índice general. La variación anual del INPC general fue de 4.51%, que refleja que los precios crecen a un menor ritmo a tasa anual.

El único grupo —de los cuatro considerados por el Inegi (Instituto Nacional de Estadística y Geografía)— que registró una tendencia de aceleración inflacionaria fue el que concentra a la población que percibe los montos salariales más elevados en el país.

“Las personas de mayores ingresos tienen un perfil consumo de productos que son más susceptibles a incrementos en sus precios, debido a que éstos están ligados al tipo de cambio, al uso alta tecnología, al uso intensivo de hidrocarburos de alta gama y otros artículos de lujo, como el gas LP, cuyos precios no han tenido subsidios ni controles, como en el caso de los productos que consumen los estratos de menor ingreso”, expresó al respecto Kristobal Mélendez Aguilar, analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

Principales aumentos 

Esta tendencia al alza de los precios entre las personas que ganan más de 15,900 pesos en México se explica debido a que los rubros de objeto de gasto que presentan aceleración inflacionaria son muy importantes en la ponderación del índice, siendo vivienda y transporte los que mayor peso tienen en el cálculo (36.25 por ciento).

El equipo y los servicios de transporte mostraron la variación anual más alta (8.15%), lo que evidencia que mercancías como aceites lubricantes, gasolinas, neumáticos, refacciones y servicios de transporte aéreo y terrestre tuvieron incremento en sus precios.

“En el estrato de mayor ingreso la utilización del transporte aéreo (viajes) y transporte privado de alto consumo de gasolinas, tienen un peso importante y si bien los incrementos en los precios de los combustibles han mitigado su ritmo de crecimiento, su tasa continúa siendo positiva, teniendo un impacto considerable en los precios”, comentó Héctor Magaña Rodríguez, director del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tecnológico de Monterrey.

 Después de equipo y servicios de transporte, la inflación anual más elevada en mayo se presentó  en el apartado de bebidas alcohólicas y el tabaco (5.00%), se contemplan licores como brandy, ron, tequila, vinos de mesa y cerveza, así como los cigarros, Meléndez Aguilar del CIEP agregó que estas mercancías han tenido aumentos en el impuesto aplicado a ellos en los últimos años, además, muchos de ellos no son producidos localmente y sus costos de traslado elevan su precio.

Productos como seguros de auto, servicios profesionales, servicios funerarios, trámites oficiales, pañales, maquillaje, relojes, artículos de cuidado personal y otros presentan una tasa anual de 4.4% en sus cotizaciones.

Mientras el componente del estrato de ingresos superiores a seis salarios mínimos que productos como vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles también aceleró el ritmo de crecimiento de los precios (3.58 por ciento).

“En el caso de la vivienda me parece que tiene que ver también con los incrementos que han sufrido las tasas de interés en los meses anteriores tras los incrementos en la tasa de referencia efectuados por el Banco de México. Esto ha provocado un ligero incremento en el costo de los créditos hipotecarios afectando con ellos el nivel de precios de la vivienda en general”, comentó Magaña Rodríguez del Tec de Monterrey.

Otro de los rubros que tuvo precios al alza fueron recreación y cultura (3.23%), que engloba actividades y equipo de entretenimiento como televisores, libros, juguetes, cine, servicio de televisión de paga, actividades deportivas/artes, entre otros.

“En el caso de los bienes y servicios diversos y la recreación y cultura, concentran bienes de lujo, que principalmente están destinados a la población con mayores ingresos y regularmente son productos provenientes del extranjero, y sus precios se ven afectados por los movimientos en el tipo de cambio”, mencionó Meléndez Aguilar.

Población con los ingresos más bajos

En el estrato que percibe hasta un salario mínimo, el INPC registró una tasa anual de 3.86 en mayo del 2018, menor a la que se presentó en abril del mismo año (5.53%); reflejando una desaceleración en la inflación.

Para este sector de la población los precios crecieron a un menor ritmo en productos alimenticios y bebidas no alcohólicas, muebles y artículos para el hogar, transporte, recreación y cultura, prendas de vestir y calzado, educación y bebidas alcohólicas y tabaco; además hubo una baja de precios en comunicaciones.

Magaña Rodríguez del Tec de Monterrey dijo que esta situación “tiene que ver con que las personas que se ubican en los rangos salariales más bajos destinan la mayor parte de sus recursos a la compra de alimentos y de combustible (en la forma de servicios de transporte). Debido a que estos bienes fueron de los que mostraron una caída importante en su nivel de precios en comparación con las cifras exhibidas el año pasado, el efecto en sus niveles inflacionarios no se vieron tan afectados en comparación con el de las personas que obtienen las percepciones más altas”.